En Würzburg, despedida de año ¿y de alguien más?

Nicole Powell, ante el banquillo con sus compañeras y técnico mirando, durante el encuentro ante Praga

Perfumerías Avenida pone hoy fin al año 2012 en el pabellón de Würzburg con un enfrentamiento ante Bembibre en el que agotará sus opciones de ser cabeza de serie en la Copa de la Reina. Un año que acaba mal pero que ha sido bueno dice adiós. ¿Se despedirá únicamente el año?

Último partido de 2012 en el pabellón de Würzburg. Uno año en el que se celebró la consecución de un título de la Copa de la Reina -perteneciente a la temporada pasada-, y también una Supercopa conquistada el pasado mes de octubre. Dos alegrías que llegaron hace meses y que contrastan con el actual momento de un equipo sumido en un mar de dudas. Con casi los dos pies fuera de Europa y sin depender de si mismo para ser cabeza de serie en la Copa de la Reina, Avenida al menos necesita hacer bien los últimos deberes con un triunfo ante Bembibre y después esperar acontecimientos.

 

Circunstancias que pueden ir más allá de si Avenida es cabeza de serie en la Copa. Y es que el parón que vive la competición por las vacaciones navideñas no parece que vaya a ser precisamente tranquilo y puede haber más de un movimiento. Es vox populi que la relación entre el club y la norteamericana Nicole Powell está rota. El gerente confirmó que ya le han abierto dos expedientes disciplinarios por su comportamiento extraderportivo, su rendimiento deportivo ha dejado mucho que desear y, de hecho, en el último encuentro de Euroliga ni siquiera saltó a la pista. Estaba llamada a ser la estrella de Würzburg esta temporada y la pitada que vivió hace diez días tras el encuentro ante Praga es el mejor resumen de su actuación.

 

Por eso ya nadie se atreve a negar con rotundidad su salida y, de producirse, habrá que ver si es la única porque también los resultados han puesto al técnico Alberto Miranda en más de un punto de mira. El resto del plantel parece estar con él y con el tipo de trabajo que plantea cada semana y un buen partido ante el Bembibre serviría para refrendar un respaldo siempre vital. 

 

A priori enfrente habrá un equipo asequible, un Bembibre su lucha por adaptarse a la categoría pero que, como casi todos, cuando pisa Würzburg porque lo hace sin nada que perder y consciente de que pescar en río revuelto siempre es posible.