“En el toreo se muere de verdad y también se vive de verdad”

El novillero de Valladolid, Ricardo Maldonado, habla de la muerte del torero Víctor Barrio, antes de repasar lo que será una ilusionante temporada.

“Con el corazón en un puño”. Así define el novillero vallisoletano Ricardo Maldonado la emotividad y el dolor contenido en el funeral de Víctor Barrio, el torero de Sepúlveda, al que un toro quitó la vida el pasado sábado en Teruel. Maldonado habla nada más finalizar la despedida al diestro fallecido. Sentado en un banco en la plaza de Sepúlveda, con la mirada perdida; con los recuerdos de aquel exitoso mano a mano de Baltanás de hace algunas temporadas, donde Víctor y Ricardo eran aún tan solo unos ilusionados becerristas.

 

PREGUNTA. Es un momento muy duro para la profesión.

RESPUESTA. Es tremendo. Sabemos que es una profesión del alto riesgo donde nos jugamos la vida sin trampa ni cartón, pero hasta que no ocurre algo como esto no eres consciente de lo que conlleva el toreo. En el toreo se muere de verdad pero también se vive de verdad.

 

P. La tauromaquia se ha volcado en el recuerdo a Víctor.

R. El funeral ha sido muy emotivo. Han estado grandes figuras del toreo: desde el Maestro José Tomás, hasta Ponce, pasando por Manzanares, Perera, Espartaco, Joselito… Muchísimos hemos querido acompañar a la familia y al torero en esta triste despedida. Aún estamos con el corazón en un puño.

 

P. ¿Le conocía?

R. Coincidimos en Baltanás hace cuatro o cinco años en un mano a mano, cuando toreábamos sin caballos. También hemos estado juntos en el campo. Era una persona muy seria, muy maduro para su edad. Lo que más me impresionaba era esa forma de mirar tan especial que tenía.

 

P. ¿Qué les diría a aquellas personas que se están burlando de la muerte de una persona en Redes Sociales?

R. No merecen ni contestación. Ante todo hay que ser persona, hay que tener un mínimo de corazón, de alma, de sentimiento. Estamos hablando de la muerte de un ser humano.

 

P. La vida sigue, y usted tiene una temporada ilusionante por delante tras su buen debut en Madrid en el que dio una vuelta al ruedo el pasado 26 de junio.

R. Fue una tarde preciosa y especial. Desde niño sueñas con ser torero y con torear en Las Ventas. Disfruté de cada minuto desde que entré por vez primera en la plaza, que no conocía. Era una tarde de responsabilidad e incertidumbre y me lo juagaba a una carta. Afortunadamente salió bien y pude demostrar parte de mi concepto del toreo.

 

P. Era su primera tarde de la temporada ¿cómo se afronta un compromiso así?

R. Era un reto personal y profesional. Llegaba con catorce novilladas y era la primera de la temporada, pero estaba preparado y muy responsabilizado y afortunadamente salió bien.

 

P. ¿Le ha servido esa buena actuación?

R. Espero que me sirva. De hecho, personalmente me ha servido mucho, porque he salido muy reforzado moralmente y sé que estoy preparado para poder triunfar en Madrid. La empresa me ha comunicado que esto me servirá, espero que pueda traducirse en un nuevo contrato en la temporada. Por el momento, no hay nada firmado para este mes. Confío en que agosto y septiembre sea muy bueno. Yo por el momento sigo entrenando cómo si fuera a torear mañana de nuevo en Madrid.

 

P. Un deseo

R. Torear, que me sirva lo de Madrid; que pueda entrar en algún ciclo de novilladas importantes como el Zapato de Oro de Arnedo, Algemesí o Villaseca de la Sagra y, por supuesto, que haya novillada en mi tierra, Valladolid, y pueda quitarme la espina de la última actuación. Necesito arreglarme conmigo mismo.