En discapacidad, "queda mucho por hacer"

Foto:EP

Expertos en discapacidad aseguran que la accesibilidad en el transporte público es una asignatura pendiente en el medio rural

 

Expertos en discapacidad han coincidido este lunes en Salamanca en el que el transporte público es “el gran olvidado” en las políticas de accesibilidad y desarrollo que se llevan a cabo en el medio rural.

 

Así lo han indicado los coordinadores del proyecto piloto ‘Círculos de Innovación Social’, Miguel Gómez y Juan Recio, quienes han participado en la primera edición de la Conferencia Nacional sobre Desarrollo Rural y Discapacidad.

 

En este encuentro, en la Hospedería Fonseca de Salamanca, se han presentado los datos y las conclusiones del proyecto, que se ha desarrollado durante los últimos tres años en 20 comarcas de León, Palencia, Burgos, Zamora, Salamanca, Ávila y La Rioja.

 

Para ello,  ha sido necesaria una inversión de 950.000 euros, de los que 781.368 han sido financiados por fondos europeos y del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente.

 

Sobre los temas analizados, el proyecto se ha centrado en transporte, nuevas tecnologías de la información y la comunicación, accesibilidad, participación de personas con discapacidad en su comunidad, participación de entidades representativas de este sector en los desarrollos estratégicos y territoriales, mujer, salud, educación, servicios sociales, y actividad económica y empleo.

 

A este respecto Miguel Gómez y Juan Recio, al igual que el presidente de Red Círculos, José Gómez, cuya entidad ha organizado el proyecto y la conferencia, han remarcado que “queda mucho por hacer” en pos de la igualdad de oportunidades en el medio rural para las personas con discapacidad.

 

Entre las conclusiones, el proyecto destaca que “es posible generar empleo para las personas con discapacidad en las zonas rurales cuando hay quien lo promueva” en yacimientos como el turismo accesible, el empleo verde, la agricultura ecológica o los servicios de proximidad.

 

También, el texto recoge que es conveniente dotar los servicios de mayor integralidad, flexibilidad y con orientación hacia la calidad de vida de las personas. En esta línea, Juan Recio ha puesto como ejemplo que los centros asistenciales deben ser “multiservicios” y “centrados en la atención a la persona”, lo que permitirá mayor viabilidad en el medio rural que aquellos dispuestos para un solo tipo de asistencia.