En caída libre

El Salamanca cosechó una nueva derrota en el inicio de la segunda vuelta ante el Córdoba, y ya van 8. Los charros aguantaron 75 minutos con la portería a cero, pero las imprecisiones y las segundas jugadas acabaron con los de Óscar Cano.
ÁREA 11

Los primeros minutos fueron de dominio local, con un Córdoba que salió muy enchufado y más vertical que de costumbre. Por su parte, el Salamanca asumió su papel y dejó la pelota del lado cordobesista. Aunque las aproximaciones de los blanquiverdes eran permanentes, tan sólo Charles y Usero disfrutaron de ocasiones de peligro, pero el primero la mandó alta mientras que en la segunda Biel Ribas tocó lo justo para despejar a saque de esquina.

A pesar de que el Salamanca parecía no haberse bajado aún del autobús, los charros aprovecharon su primera ocasión en el minuto nueve para montar una jugada que terminó anulada por fuera de juego cuando Marcos Márquez ya había empujado la pelota a la red. Ésta sería la mejor ocasión de los salmantinos en la primera mitad. Por su parte, los locales dispusieron de varias ocasiones más en las botas de Arteaga y en la cabeza de Tena, pero la defensa castellana y leonesa evitó el gol.

Aún habría tiempo para la polémica con otro gol anulado, en esta ocasión al Córdoba. Una potente chilena de Usero sorprendió a Biel Ribas, pero Hernández Hernández volvió a invalidar el tanto por una dudosa falta de Tena en ataque. Con el empate a cero se llegó al descanso.

Un descanso que le vino bien a los de Óscar Cano, que saltaron al terreno de juego con mucha más intensidad. Prueba de ello fue que a los tres minutos de la reanudación ya avisó a la parroquia local con una recuperación de balón de Marcos Márquez, que finalmente sacó la defensa cordobesista.

El conjunto charro disfrutó de una nueva ocasión en el 55 con un centro-chut de Arbilla que a punto estuvo de sorprender a Alberto García, pero la pelota se escapó rozando la cruceta. El encuentro entró en una fase abierta en la que el gol podía llegar por ambas partes. Si Callejón obligó a Biel Ribas a marcarse una buena parada, Castro avisó desde fuera del área con un lanzamiento raso que se marchó fuera por pocos centímetros.

El Córdoba no cesaba en su empeño, aunque con jugadas más aisladas y un menor control del juego. Al final, los locales obtuvieron su premio tras una jugada que nació de un saque de esquina mal sacado por Callejón. El de Motril volvió a recibir la pelota y esta vez sí logró un centro medido que Tena remató al larguero. Con Biel Ribas ya batido, Oriol Riera la empujó a la red estrenando el marcador.

Al Salamanca se le aparecieron de nuevo todos los fantasmas del pasado y el desánimo cundió entre los jugadores charros, que veían como cosechaban una nueva derrota. Aún así, Perico intentó la igualada con un disparo lejano, pero se marchó desviado.

Finalmente, para colmo de desgracias, Goikoetxea metió un gol en propia puerta a falta de seis minutos para el final tras un centro de Callejón y Arbilla fue expulsado en el 88 por doble tarjeta amarilla. Se cumple el dicho de que cuando algo va mal, siempre puede ir peor.