En busca de aquellos maravillosos años…

Pese al mal arranque de temporada, la UDS busca el mismo objetivo que en la temporada 2005-06, y dar así un giro de 180 grados a la situación actual

Las comparaciones son odiosas, mucho más cuando el resultado de las mismas arroja un saldo negativo; eso es lo que ocurre al confrontar a la UDS de la última temporada en Segunda B, allá por la temporada 2005-2006, con la actual. El balance es bien distinto en la jornada nueve de Liga, pero todos esperamos que en la 38 el resultado sea el mismo, y hay margen para ello, pero la reacción debe llegar ya.

Hace seis años, el conjunto entrenado entonces por Javi López se encontraba en una situación diametralmente opuesta en la misma jornada, la 9, y el buen inicio de año quedó refrendado por un ascenso inmaculado, resultado que busca la UDS de Balta, con perspectivas bien diferentes.

Así, y jugados nueve partidos, la UDS de la temporada 2005-06 se encontraba líder indiscutible del Grupo II de la Segunda División B con un total de 23 puntos, merced a las siete victorias, dos empates y ninguna derrota cosechadas en ese tramo de la temporada con un balance demoledor de 12 goles a favor y tan solo uno en contra.

Además, el saldo de victorias en El Helmántico fue de pleno absoluto porque de los cinco encuentros disputados en las nueve primeras jornadas, todos fueron victorias, mientras que en la temporada actual, lo de Balta aún no conocen la victoria en casa, aspecto que ha lastrado su evolución en la tabla.

Disputadas esas jornadas, el conjunto entrenado por Javi López sacaba dos puntos de ventaja al segundo, el Burgos y cuatro al tercero, el Racing B, mientras que en la actualidad, los de Balta están en el puesto 14 de la tabla, con 11 puntos y a tan solo dos de los puestos de descenso a una Tercera División que da vértigo. Y por si fuera poco, los dos próximos rivales de la UDS son la Ponferradina y el Mirandés; casi nada.

Un final inmaculado
Por último, destacar que en la última jornada del año 2005-06, la UDS obtuvo 75 puntos mientras que el segundo clasificado, la Real B consiguió 65 y el tercero 64, con un año inmaculado y sin dar sensación de debilidad que le facilitó el ascenso a Segunda. Ahora, seis años después, la historia se repite pero con grandes diferencias que todos esperamos que en la jornada 38 hayan desaparecido porque aún sigue vivo el espíritu del ascenso. Pero urge y mucho ganar.