“En Argentina busco la justicia que no he conseguido en España”

Historia de los exiliados por la dictadura franquista. Inés García, sobrina nieta de Elías García Holgado, asesinado en 1937 cuando era alcalde, quiere recuperar la memoria de sus antepasados
Miguel Corral

La invitación realizada al juez Baltasar Garzón por el fiscal de la corte Penal Internacional, el argentino Luis Moreno Ocampo, para que le acompañe como asesor la Fiscalía de la CPI para mejorar las técnicas de investigación, no hace sino poner en entredicho la independencia del sistema judicial español cuando se admite la causa por prevaricación en el sumario abierto por Garzón contra los crímenes del franquismo.

Ya se sabe que nadie es profeta en su tierra y del quijotismo del que hemos hecho siempre gala los españoles, en ocasiones hasta rozar el ridículo, como es el caso, pues al contrario de lo que sucede en España, al otro lado del charco no dudan de la capacidad de Garzón y de su trabajo como jurista. Así lo entiende Ocampo y los exiliados españoles en Argentina por la dictadura franquista. En el país de la plata se vive este proceso con atención e interés, tanto que por ahora hace un mes organizaciones humanitarias de Argentina y España, junto al Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, presentaron ante los tribunales de Buenos Aires una demanda para que se investiguen los “crímenes de lesa humanidad” cometidos durante la dictadura de Franco.

Lucha por la dignidad
Entre esas personas que luchan desde la lejanía del Nuevo Continente por hacer justicia a sus muertos se encuentra Inés García Holgado, hija de exiliados y sobrina nieta de Elías García Holgado, asesinado en 1937 tras ser encarcelado cuando era alcalde de Lumbrales. Inés ha iniciado junto con Darío Rivas Cando, hijo de Severino Rivas, fusilado en 1936 cuando era alcalde de la localidad de Castro de Rei (Lugo), una “lucha por la reivindicación de los nuestros, y que se basa en devolverles la dignidad a través de la justicia, sentando en el banquillo de los acusados a los culpables y declarando la nulidad de sumarios para limpiar su nombre; esto no es ni una batalla mediática ni la búsqueda de indemnizaciones como algunos se atreven a pensar”, declara a TRIBUNA.

El mismo juez reconocido internacionalmente por su valentía por presentar el primer gran caso de justicia universal como fue la causa contra el ex dictador chileno Augusto Pinochet, es ahora puesto en el paredón en su país, algo que Inés observa desde Buenos Aires con la misma incredulidad que impotencia. “Desde este lado del charco vemos la situación de Garzón con gran estupor. No podemos creer que por investigar los crímenes del franquismo, un sindicato ultraderechista pueda denunciarlo”.

Y es que Inés ha vivido en sus carnes, y visto en la de los suyos, la injusticia de 40 años de dictadura, y ella como nadie sabe lo que se siente cuando la dignidad humana es pisoteada, “en la Argentina busco la justicia que no puedo conseguir en España”, una búsqueda con mucho camino aún por delante después de los últimos acontecimientos, aunque después de la paralización del proceso abierto por Garzón, el más relevante para este caso tenía lugar hace 15 días, cuando el fiscal Federico Delgado recomienda a la jueza instructora de la demanda en Argentina, que rechace el caso por estar abierto en el país de origen.

Sobre esto “mi reacción con referencia a la decisión del fiscal Delgado es de una profunda tristeza. Tengo esperanzas de que la jueza Servini falle a favor nuestro, pero la decisión del fiscal es un mal precedente”, sostiene Inés.