Elevan a 15 años de prisión la pena para el acusado de matar a su exnovia

Tribunal Superior de Justicia. Entiende que el arrebato no se puede apreciar como atenuante para rebajar la condena por un delito de asesinato
E.G.

ElTribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha elevado la pena a 15 años de prisión para el joven acusado de asesinar a su exnovia la madrugada del día 7 de agosto de 2008. De esta manera, el Alto Tribunal de la Comunidad añade cuatro años más a la pena impuesta en noviembre por la Audiencia provincial.

El Tribunal Superior de Justicia recoge en su sentencia que ha desestimado el recurso de apelación interpuesto en nombre del acusado y, en cambio, el fallo estima el recurso presentado por la acusación particular, al entender que no se puede apreciar la atenuante de haber obrado mediante arrebato, obcecación o estado pasional, “en tanto en cuanto tales estímulos (mezcla de cólera y celos) han de considerarse repudiados por la norma social imperante lo que significa que su conducta y sus estímulos no pueden ser amparados por el Derecho”.

El condenado “cogió una navaja de su propiedad que se hallaba en la guantera del lateral de la puerta del conductor del vehículo... Una vez con la navaja en la mano agredió a María asestándole siete pinchazos consecutivos... cuando estaban los dos solos en el suelo, sin forcejeo... La alevosía, en consecuencia ha sido correctamente apreciada”, señala el fallo.

El Alto Tribunal confirma la sentencia en lo relativo al delito de tenencia ilícita de armas –la Audiencia condenó al joven a seis meses de prisión al emplear una navaja considerada prohibida (diseñada en modelos de comandos militares, con una zona de sierra, nueve milímetros de hoja y doble filo, de modo que al clavarse entra el aire y se produce la muerte fácilmente). Además, el imputado deberá indemnizar a la madre con 200.000 euros.

La Audiencia Provincial bajó en un grado la pena solicitada por la Fiscalía –trece años por el delito de asesinato con alevosía–, ya que tuvo en cuenta, al igual que el Jurado Popular, dos atenuantes: el arrebato y la confesión de los hechos a los agentes minutos después de apuñalar a María San Cipriano, de 18 años –ésta última sí ha sido estimada por el Tribunal Superior de Justicia–.

También rebajó en un grado el delito de tenencia ilícita de armas al considerar que el imputado desconocía que poseer un arma de esas características era un delito.

En el fallo de la Audiencia Provincia, que el Tribunal Superior de Justicia ha mantenido, aparecen como hechos probados que el condenado tenía “intención de matar”. Señalaba también que los siete pinchazos que presentaba la joven se realizaron con “intención” y que el apuñalamiento se produjo sin forcejeo y sin que la víctima tuviera posibilidad de defensa.