Elena Román: "Lo que me hizo ser actriz lo encuentro solo en el teatro"

La actriz salmantina, Elena Román, llega al Teatro Liceo de Salamanca el 28 de enero con la obra de Chèjov, 'Gúrov, la dama y el perrito'. Las entradas se pueden adquirir por 9, 12 y 15 euros. 

La actriz salmantina, Elena Román, en la puerta de Tribunasalamanca.com. (Foto: David de Jesús)

Elena Román ha asegurado a TRIBUNAsalamanca.com que cuando los proyectos teatrales son escasos hay que luchar y crearlos uno mismo. "La compañía teatral Pies Descalzos ha nacido porque si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma". La compañía estrena en Salamanca el próximo 28 de enero la obra Gúrov, la dama y el perrito, inspirada en el cuento clásico del autor ruso Antón Pavlovich Chèjov

 

-¿Cómo se siente al poder actuar en el teatro de su ciudad natal?

-Pues ha sido por empeño y mucho esfuerzo. Creo que no eres artísta completo hasta que no eres profeta en tu tierra. La temporada pasada estuve en el Teatro María Guerrero de Madrid, pero siempre he querido actuar en el Teatro Liceo porque es un lugar muy acogedor y no tiene nada que envidiar a los de Madrid. Una vez creada la idea teatral del cuento pensamos en el estreno en Salamanca porque era un lugar simbólico y nos han acogido muy bien. Estoy alucinada con las personas que trabajan en ese teatro. Son grandes profesionales, todo son facilidades y están entregados al arte.

 

-Y después de Salamanca...

-Hay un par de opciones en Madrid, pero la idea tampoco es quedarnos en una sala pequeña en Madrid. Tenemos en mente volar un poco por España y una vez que la obra se haya dado a conocer pues tener una mejor oportunidad en Madrid. 

 

-¿Cómo es el espectáculo que trae Pies Descalzos a Salamanca?

-Es una adaptacón del cuento "Gúrov, la dama y el perrito" de Antón Pavlovich Chèjov. Desde hace tiempo quedé deslumbrada con este cuento y como desde hace año y medio solo he pensado en teatralizarlo de alguna forma. Hemos cogido el cuento y hemos añadido algún extra para poder teatralizarlo mejor, pero respetando el cuento. El autor habla de una cotidianidad, pero cuando terminas de leer te queda un poso que te hace cuestionarte muchas cosas. Son dos personas en escena que llenamos hora y media, bueno, somos dos personas en escena, pero ambos encarnamos varios personajes. El público va a tener la sensación de que hay muchas personas encima del escenario. Hemos sido muy fieles al autor a la hora de adaptar la obra. No me gusta adaptar una obra y cambiarla tanto que si el autor levantara la cabeza quedaría horrorizado. Creo que el lema del cuento de Antón Pavlovich Chèjov es "Quería vivir, vivir y vivir; me abrasaba la curiosidad", y eso es lo que se ve en la obra.

 

-¿Cómo es la protagonista Ana Sergeyevna?

-Es una mujer de unos 25 años que casaron muy joven y tiene una posición acomodada. Su marido es honesto, pero ella necesita volar. No puede más con la rutina y eso es lo que cuenta la obra que llevamos al Liceo el 28 de enero a las 21:00.

 

-¿Por qué te obsesionó este cuento Chèjov?

-Antón Pavlovich Chèjov es uno de los autores que más se estudia en las escuelas de arte dramárico junto con William Shakespeare y Lorca. He trabajado varias obras sobre él como "El jardín de los cerezos" o "Las tres hermanas" y poco a poco me fui introduciendo en sus obras hasta descubrir los cuentos.

 

 

-¿Cómo es estar bajo la dirección de Alejandro Navamuel?

- Lo conocí hace como un año y medio porque comenzamos a trabajar en el Centro Dramático Nacional en el montaje de "Los Caciques" de Carlos Arniches. Él era mi compañero en las escenas, pero era también ayudante de dirección de Ángel Fernández Montesinos. Por aquel entonces, la idea del cuento de Chèjov ya me rondaba la cabeza y necesitaba a alguien con mucha confianza para dejar la criatura en buenas manos. Necesitaba que él la viese desde fuera y se lo comenté, aunque no había dinero para el proyecto.  Alejandro es una persona muy organizada, meticulosa y cuidadosa con el trabajo. En los ensayos diarios viene con una idea nueva  cada día desde que termina el ensayo a las nueve de la noche hasta las cuatro de la tarde del día siguiente.

 

-¿Por qué te gusta tanto el teatro?

-Es maravilloso. Yo considero al actor de teatro y al actor que trabaja con audiovisuales como dos profesiones completamente diferentes. No tienen nada que ver, aunque nos hayan metido en el mismo saco. Un actor de audiovisual cambia con el montaje. Estás haciendo una cosa, pero sale la mitad de la mitad de lo que has hecho. El teatro es en el mismo lugar, el espectador y el actor están en el mismo espacio. Como actriz pienso que la actuación en estado puro es en un teatro. Si te confundes y se va el texto hay que salir adelante igual. Lo que me hizo ser actriz lo encuentro solo en el teatro.

 

 

-¿Se puede vivir del teatro?

-No, ahora mismo no. El año pasado se alinearon los planetas 6 meses y puede vivir de ello (ríe), pero según está la cultura y las circunstancias económicas del país tienes que sobrevivir aparte del teatro. Estoy en un trabajo en el que comprenden muy bien mi posición, pero otros compañeros pues están malviviendo en Madrid haciendo de todo. El problema es que no podemos dejar de hacerlo y, de eso, se aprovecha la economía. Si no lo haces por diez, alguien lo hará por cinco. 

 

-¿Pensaste en tirar la toalla en algún momento?

No, porque si lo hiciera me sentiría una persona boba y pensaría en lo que quise ser y no fui. Me sentiría como el personaje que interpreto en la obra y tendría ganas de salir corriendo. A mis 30 años no pienso estar en una oficina cobrando un sueldo seguro de momento. Madrid es la mejor ciudad para formarse, pero a nivel profesional está saturada. Hay demasiada oferta. Ponerte a llamar a puertas es muy complicado, hay que ser consciente de qué puedes vender y a quién se lo puedes vender. Hay que tener mucha tenacidad y hay que abrirse a todos los campos. No hay que quedarse en casa esperando a que llaman a la puerta. 

 

-¿La compañía Pies Descalzos nace con vocación de continuidad?

- Sí, claro. Nace para dar cabida a las ideas que están en nuestras cabezas y en las que nadie ha querido fijarse. Ya tenemos otra obra en mente, pero de momento 'La dama y el perrito' tiene que despegar y llegar a muchos teatros.