Elena Diego señala que tras rechazar al interventor: "Dijo que no tenía corazón y no amaba a nadie y destrozaría mi carrera"

Elena Diego

Casi al término de su declaración, al responder a su abogado Manuel Ollé la exsenadora ha confesado ante la Sala la difícil relación que mantenía con el interventor en el momento de los hechos, quien se le declaró en su despacho y le pidió tener relaciones.

Ante su negativa, comenzó a acosarla, se mudó al lado de su casa, la llamaba por las noches, controlaba sus comunicaciones y entraba a deshora a su despacho para dejarle mensajes.

 

Visiblemente afectada por su relato Diego manifestó ante el tribunal que la juzga en el Supremo que nunca denunció a esta persona, que abandonó del Ayuntamiento de Villamayor cuando ella le planteó que se o se marchaba o le denunciaba.

 

En ese momento, el interventor la amenazó  diciendo que iba a acabar con su carrera política y personal porque "no tenía corazón ni amaba a nadie" y que iba a hacer todo lo posible para destrozarla.

 

También ha manifestado Diego que el presidente de la asociación de vecinos que presentó la denuncia contra ella tenía una oficina frente al Ayuntamiento y presentaba diariamente papeles en el registro. En una ocasión escribió a la nueva interventora diciendo que "iba a acabar en el paredón".

 

Respecto a los contratos cuestionados Diego ha manifestado que realizó en todo momento lo que los técnicos le dijeron. "En ningún momento he hecho nada en contra de lo que los técnicos han planteado y esa es la realidad de los hechos, un contrato mal hecho del que me avisó el interventor diciendo que podría subsanarse", ha añadido, negando que ella tuviera ninguna responsabilidad debido a sus conocimientos de Derecho, puesto que una decisión contraria a los técnicos no le correspondía.

 

También se le imputa un delito continuado de nombramiento para cargo público sin concurrir los requisitos legalmente establecidos para ello. En este punto, la excalcaldesa y exsenadora ha reconocido que en una de las contrataciones la mujer que se hizo con el puesto no había concurrido a los concursos convocados para ello, si bien negó haber tenido conocimiento hasta después de haberse producido las contrataciones.

 

 

Noticias relacionadas