El verano termina con más paro en Salamanca y augura un final de año complicado

Junio, julio, agosto y septiembre, los cuatro meses de la temporada estival, se saldan con 286 parados más tras los aumentos en los dos últimos meses.

El saldo del verano en materia de empleo ha sido negativo y la cifra de desempleados en Salamanca afronta la cuesta hasta diciembre, su época más crítica, en línea ascendente. Una situación que afecta al global de la provincia, pero también a la capital, en la misma línea de lo que ha ocurrido en el cómputo nacional. Los datos de los meses del verano laboral, junio, julio, agosto y septiembre, así lo demuestran.

 

Buena parte de la 'culpa' la tiene septiembre, que no ha sido un buen mes para el empleo. No lo es habitualmente, y ni siquiera el efecto del buen tiempo o de las Ferias y Fiestas en el caso de Salamanca ha logrado paliar el habitual aumento del paro. Los 601 parados más en septiembre han redondeado un verano con saldo negativo. La evolución del paro había sido muy positiva hasta mayo y en junio y julio se produjeron importantes bajadas hasta sumar casi 2.000 parados menos que antes de empezar el verano.

 

Sin embargo, la segunda parte de la estación no ha sido buena. En agosto ya aumentó el desempleo, con una importante destrucción de puestos de trabajo justo al terminar; y en septiembre se ha terminado de torcer. El resultado: 27.259 parados en la provincia por los 26.983 de finales de junio. Y en la capital el comportamiento ha sido similar: muy bueno junio, normal julio y aumento de paro en agosto (no hay dato de septiembre todavía); resultado, 211 parados más entre junio y agosto.

 

Los 286 parados más con los que acaban los meses de verano en la provincia no son, no obstante, el peor saldo de los últimos años. En 2015 se cerró con 779 parados más, aunque en 2014 fueron sólo 47 más. La clave es el mes de septiembre, siempre negativo para el empleo y que 'estropea' lo que se consigue hasta agosto. Este año, por ejemplo, junio, julio y agosto sumaban 325 parados menos, algo habitual.

 

En todo caso, el punto de partida para la cuesta hasta diciembre es negativo. Los meses que quedan hasta Navidad son tradicionalmente los peores para el empleo y el paro suele subir para volver a recuperarse a partir de cada enero-febrero.

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