El valor de la velocidad

REENCUENTRO. Después de su ausencia en Alemania, Nigeria vuelve a la cita mundial. VIRTUDES. Se basa en la potencia y rapidez, pero le falta trato de balón y mejorar en defensa
T. S.

S i a la velocidad se le diera el mismo valor que se le da a la técnica o a la táctica, no habría duda de que la selección de Nigeria sería un candidato real para ganar o al menos llegar muy lejos en esta cita.

Ver correr a Martins es un espectáculo y delanteros como Yakubu, Odemwingie, Obinna y Uche sobresalen en sus equipos por su envidiable rapidez y potencia. Pero no todos destacan por lo acelerado de su juego. El joven volante John Obi Mikel, hoy titular en el Chelsea, cautivó a todos en el Mundial sub 20 del 2005 con su refinada técnica y fue elegido por la FIFA como el segundo mejor jugador del torneo detrás de Lionel Messi.

Defensivamente Nigeria sufre como la mayoría de selecciones africanas. Si bien a nivel regional el problema no es tan grande, en un Mundial los defensores no pueden equivocarse o fallar tanto como los delanteros. Este es su talón de Aquiles. Están aún por encontrar una buena pareja de centrales. Joseph Yobo (Everton) ha jugado junto a Danny Shittu, Dele Adeleye, y Obinna Nwaneri, pero todavía no existe una dupla ideal de a la vista. También les cuesta encontrar un juego de equipo asociado, puesto que en sus mejores momentos se basa solamente en las buenas individualidades.

Nigeria, un vivero en categorías inferiores, está actualmente algo lejos del nivel de otras selecciones del continente como Ghana o Costa de Marfil, sobre todo en el trato del balón en el mediocampo. Lars Lagerback, a sus 61 años vuelve a la élite futbolista en el que será su tercer Mundial en el banquillo. Su marcado carácter escandinavo deberá lidiar con el siempre especial e impaciente de los dirigentes africanos.

Entre sus méritos destacan el haber sido el primer seleccionador en clasificar a Suecia para cinco fases finales de forma consecutiva, las de las Eurocopas de 2000, 2004 y 2008, y las de los Mundiales de 2002 y 2006, citas estas últimas en las que superó la primera fase.

La potencia que vino de Oriente nace del grupo


Desde hace muchos años la selección de Corea del Sur es considerada como una potencia en ese continente. Sudáfrica 2010 será su séptimo Mundial de manera consecutiva.

En el año 2002, cuando fueron los organizadores junto con Japón, se impusieron a selecciones como Italia y España –en un partido recordado por el arbitraje del egipcio Gamal al Ghandour–, para lograr el histórico cuarto lugar. De esa selección fueron revelaciones los jugadores Lee Young-Pyo, Ahn Jung Hwan y Park Ji-Sung; este último es pieza clave en el Manchester United.

Entre las virtudes que posee la selección de Corea, hay que resaltar la buena química que existe en el equipo, así como también el trabajo en equipo que existe en esta selección en la que todos van a una. Otro punto fuerte en Corea, es el trabajo duro de sus jugadores, capaces de llevar hasta la extenuación física a sus rivales. Un claro ejemplo es Park Ji-Sung, quien es un jugador que se caracteriza por su velocidad pero que se sacrifica en la presión. Es en la defensa donde siguen sufriendo lagunas, sobre todo en el juego aéreo.