El turismo rural castellano leonés sólo ocupa el 9% de sus plazas disponibles en septiembre y bajan los precios un 5%

UPTA CyL resalta que los 3.496 autónomos del sector siguen manteniendo estable la contratación.

Las pernoctaciones en alojamientos de turismo rural presentan un descenso anual del 3’8%. En Castilla y León estos alojamientos sólo ocupan el 9% de sus plazas, igual que en septiembre de 2012. “Los trabajadores autónomos del turismo rural están desesperados por la situación que viven, siguen perdiendo clientes mes tras mes a pesar de bajar los precios de sus alojamientos. Mientras tanto siguen a la espera de conocer los pormenores del Plan de Promoción del turismo rural en el ámbito internacional anunciado por Turespaña”, subraya el secretario general de UPTA CyL, Armando López. Ha quedado demostrado que al menos a corto plazo sólo la ocupación por parte de los extranjeros “puede salvar la oferta de este sector turístico, siempre que se conozca y se difunda”, aclara López.

 

Este sector, que cuenta con 3.496 establecimientos en esta CCAA (es la región con más alojamientos de este tipo y suman el 22’5% del total nacional) y que genera empleo a 4.915 personas, se encuentra en una de las peores situaciones desde el inicio de la crisis. Y mientras en el último año se han abierto 141 alojamientos de turismo rural y se han creado 341 empleos más. “Todo debido el tesón de los autónomos que gestionan estos establecimientos que siguen manteniendo estable la contratación aún a coste propio, ya que han descendido los precios un 5%”, explica Armando López.

 

UPTA CyL sigue apoyando a UPTA España y a su organización de Autónomos de Turismo Rural, AUTURAL, en la petición de medidas específicas de apoyo a este sector, “como una fiscalidad acorde a su particularidad o la puesta en marcha de la cotización en el RETA a tiempo parcial, medida esta última que debería de haber entrado en vigor el pasado 1 de enero, pero que el Gobierno ha retrasado, por el momento hasta el 1 de enero de 2014”, explica el secretario general de la Organización, quien también pide con urgencia tanto al Gobierno central como al autonómico que actúen para tratar de salvar los más de 600 puestos de trabajo que da el sector, “los problemas reales que sufre el colectivo no están suficientemente estudiados en el Plan Nacional de Turismo”.

 

Castilla y León oferta 30.724 plazas de turismo rural, 940 más que el año pasado, y ha recibido en septiembre a 44.211 viajeros, 550 más que en septiembre del año pasado.  La media de ocupación ha sido de casi 2 noches por viajero.