El TS revisa el martes la condena de un etarra a 36 años de cárcel por vigilar a un sargento que fue asesinado por ETA

El Tribunal Supremo revisará el próximo martes la condena a 36 años de cárcel del etarra Jesús Martín Hernando, 'Txus', por realizar labores de vigilancia del sargento mayor de la Ertaintza Joseba Goicoechea, asesinado en Bilbao el 22 de noviembre de 1993 cuando se encontraba en su vehículo junto a su hijo menor de edad.
MADRID, 31 (EUROPA PRESS)

El Tribunal Supremo revisará el próximo martes la condena a 36 años de cárcel del etarra Jesús Martín Hernando, 'Txus', por realizar labores de vigilancia del sargento mayor de la Ertaintza Joseba Goicoechea, asesinado en Bilbao el 22 de noviembre de 1993 cuando se encontraba en su vehículo junto a su hijo menor de edad.

La Sala de lo Penal celebrará una vista pública para estudiar este asunto y dictará una sentencia de la que será ponente el magistrado Joaquín Giménez. El etarra fue acercado al País Vasco por sufrir un trastorno psicológico y la izquierda abertzale ha pedido su excarcelación por motivos de salud.

La Audiencia Nacional impuso el pasado mayo al recurrente una pena de 30 años de cárcel por un delito de asesinato terrorista y otra de seis años por utilización ilegítima de un vehículo a motor.

El tribunal, que valoró las declaraciones de los etarras coimputados, considera probado que Martín Hernando formaba parte del 'comando Vizcaya' junto a Martín Carmona, Lourdes Churruca y el liberado Ángel Irazabalbeitia, que falleció en 1994 tras un enfrentamiento con la Ertzaintza.

Los cuatro realizaron controles sobre los movimientos del mando policial gracias a las cuales pudieron preparar el atentado, que se produjo cuando circulaba en su vehículo junto a su hijo menor de edad a la altura de la calle Tívoli de la capital vizcaína. Martín Hernando, además, participó en el robo del vehículo con el que se produjo el atentado, que fue materializado por Irazabalbeitia.

Goicoecehea fue alcanzado por dos disparos que le produjeron la muerte cuatro días después del atentado. Los etarras, por su parte, huyeron en un vehículo que abandonaron en la gasolinera de Begoña.

Martín Hernando fue condenado a tres años de cárcel por el tribunal de gran instancia de París por un delito de asociación de malhechores, equivalente al de integración en organización terrorista. El etarra fue detenido en 2002 en Francia y cumple una condena de 12 años de prisión por sus actividades como integrante del 'comando Vizcaya' durante la década de los noventa.