El Tribunal Supremo rechaza los conciertos a colegios de educaciĂłn diferenciada por sexo

La Sala Tercera del Tribunal Supremo (TS) ha dado la razĂłn a la Junta de AndalucĂ­a y al Ăşltimo Gobierno de Cantabria

La Sala Tercera del Tribunal Supremo (TS) ha dado la razĂłn a la Junta de AndalucĂ­a y al Ăşltimo Gobierno de Cantabria que negaron el concierto a dos colegios en los que se imparte educaciĂłn diferenciada por sexo, en dos recientes sentencias a las que ha tenido acceso Europa Press.

En el primero de los fallos, el TS desestima el recurso de casaciĂłn interpuesto por la AsociaciĂłn de Padres de Alumnos del colegio Torrevelo (Cantabria) contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de esta comunidad (TSJC), de junio de 2011, que apoyĂł en su fallo la orden dictada por el Ejecutivo cĂĄntabro en la que negaba la subvenciĂłn a este centro educativo.

En el segundo, el Alto Tribunal estima el recurso de la Junta de AndalucĂ­a contra la sentencia dictada por el TSJA por la que se acuerda aprobar el concierto educativo con el centro 'Elchato' de Brenes (Sevilla), anulando asĂ­ la orden de 2009 sobre el cambio de criterios en la concesiĂłn de los conciertos, en la que obligaba a los colegios de educaciĂłn diferenciada a convertirse en mixtos para continuar beneficiĂĄndose de las subvenciones.

En ambas sentencias, el Tribunal Supremo confirma las resoluciones de estas dos comunidades autĂłnomas en torno a la denegaciĂłn del concierto y la no renovaciĂłn del mismo. Entre los argumentos, esgrime el incumplimiento del artĂ­culo 84 de la Ley OrgĂĄnica de EducaciĂłn de 2006 relativo a la admisiĂłn de alumnos.

"Las administraciones educativas regularĂĄn la admisiĂłn de alumnos en centros pĂşblicos, privados y concertados de tal forma que se garantice el derecho a la educaciĂłn, el acceso en condiciones de igualdad y la libertad de elecciĂłn de padres y tutores (...)", reza este artĂ­culo, en cuyo apartado tercero precisa que "en ningĂşn caso habrĂĄ discriminaciĂłn por razĂłn de nacimiento, raza, sexo, religiĂłn, opiniĂłn o cualquier otra condiciĂłn o circunstancia personal o social".

Asimismo, dicha sentencia rechaza la interpretaciĂłn "en algĂşn modo sostenida" del derecho a la creaciĂłn de centros privados sostenidos con fondos pĂşblicos y a intervenir en la selecciĂłn de los alumnos.

Sobre la alusiĂłn de los recurrentes del colegio cĂĄntabro a la disposiciĂłn adicional vigĂŠsimo quinta de la LOE para defender el concierto --"los centros que desarrollen el principio de coeducaciĂłn en todas las etapas educativas serĂĄn objeto de atenciĂłn preferente y prioritaria en la aplicaciĂłn de las previsiones recogidas por la presente Ley, sin perjuicio de lo dispuesto en los convenios internacionales suscritos por EspaĂąa"-- el TS seĂąala que "de ahĂ­ no se puede tener por cierto" que los centros que segregan por sexo pueden suscribir conciertos aunque no gocen de prioridad.

El Supremo recuerda, ademĂĄs, el contenido de esta disposiciĂłn adicional --"fomento de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres" o "favorecer la igualdad de derechos y oportunidades"-- e indica que atendiendo a estos principios se debe mantener ese modelo en todas las etapas educativas y que no se refiere sĂłlo a la preferencia para obtener subvenciones de la administraciones.

Voto particular
Ambas sentencias cuentan con el voto particular del magistrado Antonio MartĂ­ GarcĂ­a, que indica que con la normativa actual, la internacional y la propia anterior de esta sala, "se puede llegar a otra conclusiĂłn, pues estimĂł que la educaciĂłn diferenciada no genera discriminaciĂłn por razĂłn de sexo, como la administraciĂłn y la sentencias mantienen".

AsĂ­, sostiene que la LOE de 2006 no tiene previsiĂłn alguna ni dispone nada en contra de la educaciĂłn diferenciada. Asimismo, asevera que si bien su disposiciĂłn adicional vigĂŠsimo quinta da prioridad a la coeducaciĂłn, tambiĂŠn advierte de que "no niega ni prohĂ­be" la diferenciada. "La preferencia por la coeducaciĂłn no impide el que se puedan atender a otras opciones", agrega.

El juez MartĂ­ GarcĂ­a tambiĂŠn respalda el argumento de los defensores de la educaciĂłn diferenciada relativo a la ConvenciĂłn de la UNESCO de 1960 sobre la lucha contra las discriminaciones en la esfera de la enseĂąanza, y refrendada por la ONU en 1999. "No serĂĄn considerados como constitutivos de discriminaciĂłn: la creaciĂłn o el mantenimiento de sistemas de enseĂąanza separados para los alumnos de sexo masculino y para los de sexo femenino, siempre que ofrezcan facilidades en el acceso a la enseĂąanza (...)", reza la ConvenciĂłn.