El techo de la iglesia se hunde tras años pidiendo una remodelación

Cambios. El párroco se ve obligado a trasladar las misas a la casa parroquial. Solución. El Ayuntamiento pedirá la colaboración de los vecinos para acometer la reforma, que está valorada en casi 90.000 euros
LORENA LAGO
No pudo más. El techo de la iglesia de Mogarraz decía la pasada semana ‘basta’ y se hundía tras años pidiendo a gritos una remodelación. Las humedades causadas por las lluvias de días pasados aceleraban un proceso de degradación que se inició hace más de una década y que se ve culminado con lo que tanto los vecinos como el párroco y la propia Corporación municipal se temían. Las partes más afectadas son los laterales y la cúpula, en la que ha quedado al descubierto parte del ladrillo que se recubría con pintura.

El último desprendimiento obligaba al párroco a tomar la decisión de trasladar este centro de reunión de feligreses a la casa parroquial donde, desde el pasado domingo, se ofician todas las eucaristías. Don Arturo, sacerdote del municipio, justificaba su decisión porque “celebrar las misas en las condiciones en que se encuentra el templo se ha convertido en peligroso, y lo último que deseo es que algún vecino sufra daños”. Fue el propio párroco quien confirmó cuáles serán los siguientes pasos para lograr salvar esta situación. “De momento los oficios religiosos se van a seguir celebrando en la casa parroquial hasta que consigamos el dinero suficiente para su arreglo”. Sobre a quién compete ejecutarlo, don Arturo es claro. “El Obispado y la Junta ya conocen en qué condiciones se encuentra la iglesia, pero de momento no pueden hacer nada. Por este motivo, hemos acordado que pediremos a los fieles que hagan un pequeño esfuerzo por su iglesia y colaboren, aunque soy consciente de que éste es un pueblo pequeño y que la situación en este momento no es la mejor porque estamos hablando de un arreglo que ascendería a unos 80.000 ó 90.000 euros”.

En esta misma idea ya trabajan en el Ayuntamiento de la localidad. Ayer se ultimaban las misivas que serán buzoneadas por las casas del pueblo y enviadas a los hijos del mismo que viven fuera para que “todos los que aman a su Virgen de las Nieves sean solidarios con el templo que la acoge”. Y es que esta iglesia, que data del siglo XVII, guarda hasta el día de la fiesta grande la talla de la patrona de la localidad, tan venerada por los fieles, además de muchas otras imágenes y un retablo hermoso y de gran valor para la iglesia.

Una historia antigua
No es, sin embargo, la primera vez que se produce un derrumbe similiar. En el año 2005 las abundantes precipitaciones provocaban un desprendimiento de parte de la techumbre de la bóveda de la iglesia, creando una alarma generalizada entre vecinos e incluso entre políticos. El asunto llegó incluso hasta las Cortes, en las que a instancias del PSOE se debatió la importancia de acometer reformas en un templo situado en un municipio declarado Bien de Interés Cultural. En aquel momento, la proposición no de ley que lanzó la procuradora Ana Muñoz de la Peña fue rechazada, al no considerarse la reforma “una actuación prioritaria”. Seis años después la remodelación va adquiriendo la categoría de “necesaria” por lo que es de esperar que si las administraciones competentes no acometen su arreglo al menos sí lo hagan los fieles, quienes de lo contrario no podrán volver a disfrutar de una de las salidas a hombros más esperadas del año, la de su Virgen de las Nieves.