El sueño se alimenta y crece

QUE PASE EL SIGUIENTE. Un gol de ‘pichichi’ Villa tumba a Portugal y mete a España en unos cuartos donde le espera Paraguay el sábado.
R. Morales (EFE) / Ciudad del Cabo

Un nuevo gol de David Villa, el cuarto en cinco marcados por la Roja en el Mundial 2010, clasificó a España a los cuartos de final, desbloqueando un intenso duelo ibérico con Portugal, y engrandeciendo a una selección que demostró su madurez a la hora de competir en un partido a vida o muerte.

Era una cita con la historia que marca la identidad de un equipo que busca ampliar su leyenda en la gran cita de Sudáfrica. Liberada del miedo al fracaso, de la tensión generada por el mal estreno en el Mundial, España saltó al césped del Green Point Stadium con personalidad. Alejados de marcajes individuales, debía imponer su fútbol, fulminar la fuerza defensiva de Portugal. Del pase en largo en el saque de centro de los tres partidos de la fase de grupos, España pasó a sacar en corto. Era un mensaje. La salida con fuerza de España obligó a Eduardo a mostrar por qué no ha encajado un gol en el Mundial pese a estar en el grupo de la muerte. Respondió en los tres primeros minutos a dos disparos de Fernando Torres y Villa. Portugal se resguardaba del chaparrón de fútbol. Se amparaba en su guardameta que volvía a sacar con dificultades un disparo raso de Villa. La defensa encimaba a Cristiano. Buscaba que no recibiese en carrera. Un sistema de ayudas que dio éxito. El árbitro, permisivo, dejaba jugar.

Superó el agobio Portugal gracias a dos saques de esquina, dos faltas que pegó Cristiano desde cualquier rincón del campo, por muy alejado que esté. España mantuvo el dominio pero sólo Villa lanzó desmarques de ruptura. En ese guión estaba más cómoda Portugal. Pepe rascaba en cada acción. Las llegadas de España dejaron de acabar en disparos a puerta.

Se reanudó la segunda parte con el mismo guión. A España le faltaba chispa y lo vio Queiroz que sacó al tapete la habilidad de Danny. La reacción de Del Bosque fue un gesto de personalidad. A los 58 minutos sentó a Torres y rompió con el pasado. En vez de apostar por Cesc y adelantar a la zona del 9 a Villa, apostó por Fernando Llorente. El primer balón que tocó cambió el guión. La siguiente acción con Llorente fijando a los dos centrales, el mago Iniesta salió de la lámpara para inventar un pase al borde del área, donde a muchos se les apagan las luces rodeado de rivales, Xavi prolongó la brillantez con un taconazo y Villa ejecutó. Su primer disparo con la zurda lo sacó Eduardo que desde el suelo vio que se colaba a gol el remache con la diestra del Guaje. No volvió a sufrir España. Pudo sentenciar gracias al coraje de Sergio Ramos y dos derechazos de Villa, que dieron aún más brillantez al portero luso. La selección de la la Eurocopa encontró el camino del éxito. Lo mantiene con retoques y sabe competir. El gran sueño se alimenta y crece. Paraguay espera en cuartos.