El sueño de Rio de Janeiro, una aspiración reservada a unos pocos escogidos

A falta de un año para el inicio de las competiciones son muy pocos los deportistas salmantinos que se perfilan para tener su billete olímpico. Los atletas Rafael Iglesias y Alejandro de Arriba y el nadador Alejandro García asoman como los que tienen más opciones.

UNA SEDE QUE AVANZA EN MEDIO DE LOS PROBLEMAS

 

La ejecución de las infraestructuras, la presunta corrupción de cinco empresas involucradas en la construcción de proyectos y la contaminación del agua que pone en riesgo a los atletas son los principales problemas a un año de la celebración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, los primeros en Sudamérica, que se disputarán del 5 al 26 de agosto en la ciudad brasileña. 

 

A un año del comienzo, se prevé que 10.500 deportistas de 205 países se den cita en la 'Ciudad Maravillosa, para disputar, en 19 días, un total de 42 deportes con 306 pruebas que tienen por premio la medalla. Los deportistas se repartirán a lo largo de los 33 lugares de competición, localizados en cuatro regiones de la ciudad: Deodoro, Maracaná, Barra y Copacabana.

Queda un año para la cita deportiva por excelencia y un escogido ramillete de deportistas salmantinos se apresta para intentar la clasificación. Lograr el billete para Rio de Janeiro depende de lo que hagan en las próximas semanas en las citas deportivas en las que tienen que conseguir marcas mínimasy, en algunos casos, una buena clasificación en los campeonatos nacionales. Así que las opciones son reducidas. Así lo tienen algunos de los implicados.

 

Rafael Iglesias. Puede ser la última ocasión para Iglesias de acudir a unos Juegos Olímpicos, además, en una de las pruebas más legendarias. El fondista salmantino tendrá que pelear por una de las tres plazas que, como máximo, llevará la RFEA y para asegurársela hay que cumplir varios requisitos. El primero, la mínia. La IAAF ya a marcado sus mínimas de participación y desde enero de 2015 se pueden acreditar. Es de 2h18 para hombres. No es muy exigente y es probable que la logren varios atletas. A día de hoy ya la tienen Carles Castillejo y José Carlos Hernández. Y el salmantino irá a por la marca de clasificación este mes de septiembre en Berlin.

 

El propio Iglesias la logró el año pasado sin problemas y ha corrido por debajo de ese tiempo todos sus maratones menos uno, así que entra en juego la RFEA, que pondrá mínimas más exigentes para hacer el equipo y que aplicará otro criterio: el estado de forma. La Federación Española tendrá en cuenta el resultado del Campeonato de España así que habrá que estar pendiente de dónde se celebra el próximo. El último se celebró en noviembre pasado en San Sebastián.

 

Alejandro García. El nadador salmantino lleva tiempo como uno de los diamantes en bruto de la natación española y los Juegos serían su confirmación, aunque no va a ser fácil. Su fuerte son los estilos (es campeón de España en 400 y plata en 200) y la espalda (oro en 200). Lo mejor es que las marcas de clasificación están a su alcance: se pide 4.16:71 de mínima 'A' en 400 estilos (este año ganó el título en 4.17:70, pero el año pasado lo hizo en 4.16:61) y 2.00:28 de 'A' en 200 estilos (fue plata con 2.01:01).

 

La FINA ya dio a conocer sus exigencias para Rio de Janeiro. El criterio utilizado para la mínima A fue utilizar el décimo sexto tiempo realizado en las eliminatorias de los Juegos de Londres 2012; para la B el cálculo utilizado fue sumar un 3,5% a los tiempos “A”. A las mínimas establecidas por la FINA, la RFEN le sumará sus propios criterios. Las marcas establecidas por la Federación Española deberán conseguirse, presumiblemente, en el Open de Primavera de 2016 (en marzo). Dos nadadores con mínima A podrán estar presentes en los Juegos; en las pruebas en las que no haya nadadores nacionales con mínima A, se podrá pedir una invitación para un nadador que haya obtenido la mínima B. 

 

Álvaro de Arriba. El mediofondista de La Fuente de San Esteban ha apurado sus opciones de colarse en su primer Mundial de atletismo, el que se disputa en Pekín este verano, así que todavía no piensa en los Juegos. Si consigue o no la mínima para el Mundial será un indicativo de sus posibilidades para la cita olímpica. Por resultados, está en las quinielas: ya es dos veces subcampeón de España absoluto cuando está en edad promesa. Su competencia serán Kevin López, Manuel Reina y Luis Alberto Marco, más experimentados, y especialmente la exigencia de la mínima: 1.45:80, un poco más dura que los 1.46 que persigue para el Mundial de este verano. Dependerá de su progresión.

 

Pedro García. El vallista salmantino también tiene sus opciones, aunque más complicadas. Este año se ha quedado en 14.00 (séptimo del ranking) y no accedió a la final del campeonato de España de 110 vallas. Pero la mínima IAAF, 13.47, no está tan lejos de su mejor marca, 13.83 (2013). Eso sí, la competencia en la prueba es feroz y con polémica por las nacionalizaciones que complican mucho la clasificación. Dependerá de si vuelve a mejorar sus marcas como en 2013.

 

Ismael Alonso. El haltera del Club Deportivo Universidad de Salamanca es el puntal de esta especialidad con tanta tradición en la ciudad. En el último campeonato de España ha conseguido tres medallas de oro y lo normal es que tenga en el punto de mira la clasificación para Rio de Janeiro, aunque el recorrid es complicado. Tres son las vías de clasificación: los Campeonatos del Mundo, los preolímpicos continentales y el ranking olímpico. Los Mundiales de 2014 y de 2015 servirán para establecer un ranking de países. En función de la clasificación de cada país, este tendrá asignadas un número de plazas. En los preolímpicos de 2016, se establecerá una clasificación por países en la que los siete primeros en chicos y los seis primeros en chicas obtendrán una plaza. En el caso de que un país no obtenga plazas por ninguna de estas dos vías, podrá aspirar a conseguir una por el ranking olímpico.