El 'subidón' del IBI de 2008 y las recalificaciones del PGOU, los frentes legales que el PP le quiso abrir a Pablos

Julián Lanzarote y Fernando Pablos, hablando amigablemente.

El PP pide ahora la dimisión y responsabilidades a Pablos "por usar medios judiciales para hacer política", pero en 2006 y 2008 amenazó al secretario provincial del PSOE con querellas. Los populares no pasaron de los actos de conciliación ante la subida del IBI de 2008 y una recalificación vinculada a Fernández Mañueco.

El PP salmantino ha apuntado todos los focos hacia el líder socialista provincial, Fernando Pablos, al que pide responsabilidades políticas por la decisión del juzgado de considerar que no hay delitos en el caso IFESA, la querella que puso el PSOE por el despido de cinco trabajadores para contratar a otros cinco que habían sido cargos electos populares. "El Partido Popular de Salamanca considera que alguien tiene que hacerse responsable de la irresponsabilidad de usar medios judiciales para hacer política, y ese alguien es el Secretario General del PSOE de Salamanca, Fernando Pablos", reza la nota en la que el PP justifica su petición de dimisión para Pablos.

 

Sin embargo, el usar medios judiciales para hacer política no es patrimonio del responsable socialista. En el pasado, cuando era portavoz en el Ayuntamiento de Salamanca, recibió la amenaza de acciones judiciales por dos ocasiones. En ambas se le pedía que se retractara de unas declaraciones bajo aviso de denuncia, pero ni el socialista se retractó ni se cumplieron las amenazas de acciones judiciales. De hecho, en las dos ocasiones se celebró acto de conciliación y no fue a más.

 

La primera querella del PP salmantino contra Pablos data de octubre de 2006. El 23 de aquel mes, el entonces portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Salamanca destapó la recalificación de grandes terrenos al Norte de Salamanca dentro del nuevo PGOU, lo que según su versión beneficiaba a la familia del entonces consejero de Presidencia, Alfonso Fernández Mañueco. En concreto, Pablos aseguraba que tras la recalificación de dos de los cinco cerros que colindan la capital, esta tendría zonas rústicas protegidas al sur, al este y al oeste, pero no al norte, donde justo se encuentran Las Peñiscas, propiedad en un 10% de la familia de Fernández Mañueco.

 

El ahora alcalde se defendió explicando que la propiedad de su mujer está heredada de sus padres, que la habían adquirido en 1970, que negó que en este caso, en su opinión, se pueda hablar de “pelotazo urbanístico”. La recalificación tenía informes contrarios de los técnicos, se legalizó al aprobar el PP el PGOU en solitario y permitirá el desarrollo de 73 viviendas de 100 metros cuadrados.

 

El concejal de Urbanismo de Salamanca, Salvador Cruz, anunció que irían al juzgado para presentar una querella si Pablos no rectificaba. Y el portavoz del PP en el Ayuntamiento, Fernando Rodríguez, anunció una denuncia y un acto de conciliación, celebrado en diciembre de aquel año, en el que Pablos ratificó su acusación al PP de recalificar las Peñiscas y las Cabezas.

 

 

LA SUBIDA DEL IBI

 

La segunda fue en 2008, cuando Pablos dijo que el Ayuntamiento, cuyo alcalde era entonces Julián Lanzarote, había cometido un fraude al decretar una subida de impuestos radical. Su argumento, que el 'subidón' de impuestos del IBI, de un 34,8% y el del Impuesto de Circulación, no podrían ser cobrados porque el Boletín Oficial de la Provincia que recoge esa subida tiene «la fecha falseada» porque «efectivamente se publicó el 3 de enero, aunque tenga fecha del 31 de diciembre».

 

Pablos lo denunció ante la justicia y esto le costó un severo reproche. El todavía portavoz del PP en el Ayuntamiento, Fernando Rodríguez, calificó reiteradamente a Pablos en el pleno de aprobación celebrado en enero de 2008 de «cobarde» y le acusó de «actuar con mala fe y mostrando la cara más miserable de la política» por denunciar ante la Justicia que el BOP del 31 de diciembre de 2007 se estaba editando y maquetando el 2 de enero y se acabó de imprimir el 3 de ese mismo mes. Términos muy similares a los usados ahora por Iglesias.

 

Esta subida generó no solo un escándalo con la expulsión de vecinos en un pleno anterior, sino multitud de protestas incluso en Madrid por parte de FEVESA. Finalmente, la subida de impuestos fue revertida y permitió que miles de contribuyentes salmantinos recuperaran casi 6 millones de euros en impuestos, ya que el PSOE había recomendado guardar los recibos para reclamar.