El sindicato de funcionarios anuncia que no secundará la huelga general

Por "responsabilidad" ante la situación económica
El secretario general de CSI-F, Miguel Borra, ha adelantado este viernes que su organización ha decidido no apoyar la convocatoria de huelga general que los sindicatos CC.OO. y UGT han convocado para el próximo 14 de noviembre, tras considerar que tiene un claro "componente político", que la acción sindical "empieza a dar resultado" y por "responsabilidad ante la situación económica y social de España ante un eventual y cercano rescate" de la economía.

En rueda de prensa, Borra ha explicado que la decisión se ha tomado por amplia mayoría, pero no por unanimidad, tras escuchar a sus órganos ejecutivos autonómicos y provinciales, reunidos ayer y hoy en la Comisión Nacional, donde se ha expresado que "la huelga genera no es conveniente en estos momentos, dado que se está dilucidando un posible rescate". "De aquí a final de año nos jugamos el futuro de nuestro país y la huelga sólo servirá para agravar la situación", ha explicado Borra.

Tras aseverar que CSI-F ha tomado esta decisión "desde el respeto al resto de organizaciones sindicales que son compañeras de viaje en la lucha contra los recortes", Borra ha agregado que "la huelga puede incrementar la pérdida de confianza de España en el exterior y tener consecuencias directas en la situación económica y el mercado de deuda".

Otra de las razones esgrimidas por Borra para no sumarse al paro general del próximo mes es que las protestas diarias de los trabajadores públicos ya "han hecho mover ficha a la Administración". Borra ha recordado que ayer los sindicatos de la función pública alcanzaron un acuerdo por escrito con el Gobierno para abrir las mesas de negociación que abordan las condiciones laborales de los funcionarios.

Y por último, otro de los argumentos de CSI-F es que la convocatoria de esta huelga general tiene un claro "componente político". "CSI-F no está para quitar ni para poner Gobierno, ni estamos para compartir pancarta o cabecera con líderes políticos de ningún partido", añadió.

En este sentido, el sindicato estima que no es conveniente que la huelga general coincida en el tiempo con la campaña electoral de las elecciones catalanas, "que son de especial relevancia para toda España y para su futuro".

A renglón seguido, ha añadido que la convocatoria se ha producido en el seno de la Conferencia Europea de Sindicatos (CES), "a la que CSI-F no pertenece". "El marco de la jornada de protesta europea se desarrolla en países cuya realidad socioeconómica es muy diferente a la española", ha remachado Borra.

A pesar de todo, ha querido dejar claro que el descuelgue de la decisión de la central mayoritaria entre los funcionarios de acudir a la huelga general no supone "una carta blanca al Gobierno". "Seguiremos defendiendo los intereses de los trabajadores públicos con las medidas de presión que consideremos más oportunas", ha advertido Borra.

De esta forma, CSI-F decide desligarse del resto de sindicatos de la función pública que habían pactado sumarse a la convocatoria de paro general promovida por las centrales mayoritarias, UGT y CC.OO., y las 150 organizaciones que integran la Cumbre Social, en el marco de la jornada europea de protestas para rechazar las políticas de ajuste y austeridad diseñadas por el Ejecutivo español.