El sector sitúa de nuevo al fraude como el principal escollo en el futuro del ibérico

Algunas organizaciones plantean incluso que se haga cumplir la Norma de 2007 con todas las consecuencias si no se modifica el borrador actual

El ibérico sigue en la picota por la importancia de la nueva Norma de Calidad que pretende imponer el ministerio de Agricultura y que no ha dejado ni mucho menos satisfecha a Castilla y león que ya trabaja para enviar un nuevo documento al ministro Arias Cañete para que se replantee muchos de los cambios.

Pero si hay algo que sigue preocupando al sector y que se ha convertido en una lacra absoluta es el fraude que se comete desde todos los integrantes en algunas ocasiones, algo que se quiere erradicar de raíz para que las irregularidades que unos cometen no afecten de modo negativo al que sí cumple la ley.

De hecho, algunas asociaciones han llegado a plantear que se puede mantener la Norma que entró en vigor en el año 2007 siempre que se cumpla a rajatabla para evitar un mayor perjuicio con la nueva para los intereses de Guijuelo, Salamanca y Castilla y León. El sacrificio de los cerdos con menos peso del que marca la ley es una práctica habitual en Salamanca motivada por el coste de cebar los mismos al ganadero y por el menor precio que le supone al industrial y es algo que el Ministerio no se ha encargado de controlar.

Por tanto, la trazabilidad de los cerdos es un factor que hay que vigilar para el correcto funcionamiento del sector. “Si no se cumple la ley, da igual la norma que se establezca que todo va a seguir igual”. Lo mismo ocurre con el cerdo de bellota o no, ya que hay animales que son certificados como “bellota” pero realmente no lo son, hecho que genera problemas en es sector y que engaña al consumidor en el producto final.

Por tanto, pese a los cambios en la Norma de Calidad para no dar al traste con el cerdo de bellota cruzado y en otros aspectos de la Norma en Guijuelo, Salamanca y Castilla y León, el Ministerio debe intensificar los controles sobre un fraude que existe en el ibérico sin que las sanciones se hagan efectivas.