El sector sigue firme en defensa del ibérico aunque se abre una opción a que cada producto tenga su marca

El ministerio ha emplazado hasta septiembre al sector para seguir con las reuniones sobre el cambio de la ley
El porcino ibérico sigue dando que hablar y no por vivir tiempos boyantes, más bien todo lo contrario. La opción puesta encima de la mesa por el ministro Arias Cañete no agrada al sector en la provincia de Salamanca y en la Comunidad porque ve cómo puede “desmantelar y hacer desaparecer un sector que agrupa la mayor parte de total”, según indican los propios afectados.

La nueva normativa plantea la ‘extensificación’ del cerdo ibérico de cebo. De hecho, para que pueda ser considerado como ibérico y comercializarse como tal, los cerdos deben vivir al aire libre con una proporción no mayor de 15 cabezas por hectárea durante los dos últimos meses que estén en cría.

Por ello, el sector lo tiene claro; Celestino Martín, ganadero de ibérico de Salamanca señala que mientras que los políticos no se pongan “de acuerdo y tomen cartas en el asunto no se va a arreglar nada. Son ellos los que tienen la sartén por el mango y los que tienen que hacer algo porque esto no puede ser”, señala.

La Diputación de Salamanca también mostró su compromiso con el sector con la aprobación de una moción conjunta de PP-PSOE que refrenda el diputado de Agricultura Jesús María Ortiz. “Apoyamos al sector ibérico de Salamanca y Castilla y León tal y como lo conocemos porque es como debe ser. De él dependen 3.000 puestos de trabajo directos y 7.000 indirectos y no se puede mandar al traste todo eso”, destaca.

Otro ganadero y miembro de la mesa de porcino, José Luis González, señala que no es de recibo que nadie “cambio ahora las cosas que ya estaban bien. No sabemos qué puede ocurrir porque el 50% de Extremadura piensan como nosotros pero la otra parte no, y eso también complica las cosas. Ahora nos quieren pedir también que hagamos patios. No estamos de acuerdo”, concluye.

Manolo Pérez Tabernero, industrial salmantino, destaca que no se “puede pedir este cambio radical. Lo que no podemos permitir es que con el calor que hace en agosto los animales estén en el campo. Creo además que la Junta ha invertido mucho dinero en el intensivo como para que ahora se vaya todo al traste”, destaca.

Que cada “coche tenga su etiqueta”
Por otro lado, Gregorio Sánchez, industrial y miembro de la mesa de porcino de la Lonja, destaca que tampoco “hay que rasgarse las vestiduras con lo que se ha propuesto porque a lo mejor es momento de que cada coche tenga su marca. O lo que es lo mismo, que cada uno haga su producto como quiera, cumpliendo un mínimo de normas, pero que esté etiquetado como lo que es, evitando así el fraude que está tan instalado en el sector”, indica.

Muchos señalan que el 80% “del sector va a desaparecer si se cambia la Norma, pero es que si no la cambian, probablemente, también. Creo que no hay que ser alarmistas y hay que vender cada producto como lo que es. Lo que no podemos pretender es vender un Renault al precio de un Mercedes, eso no se puede”, indica.