El sector primario tira fuerte de Castilla y León

Presentación del informe en Salamaq (FOto:F.Rivas)

El sector agrario y la industria agroalimentaria aportan el 12 por ciento del empleo en la Comunidad.

El sector agrario y la industria agroalimentaria aportan el 12 por ciento del empleo en Castilla y León, además del siete por ciento del Valor Agregado Bruto (VAB) y del once por ciento de las exportaciones.

 

Así lo recoge la primera edición del informe “El Sector Agrario en Castilla y León 2015”, realizado por Analistas Económicos de Andalucía, sociedad de estudios del Grupo Unicaja Banco.

 

Este documento ha sido presentado por el Banco de Caja España de Inversiones Salamanca y Soria en el marco de la Feria Salamaq, que se celebra en la capital salmantina el 4 al 8 de septiembre, y ha contado con el presidente de la Diputación Provincial, Javier Iglesias, representantes del Consejo de la entidad financiera, de la Junta, de ayuntamientos y los autores del estudio.

 

El objetivo principal de la publicación del informe ha sido “ofrecer un análisis detallado y pormenorizado de la evolución y las perspectivas del sector agrario y de la industria agroalimentaria de Castilla y León; y realizar aportaciones en todos aquellos temas de especial interés, que permitan cubrir las necesidades de información del sector”.

 

Una de las principales aportaciones de este trabajo ha sido la estimación de las magnitudes agrarias, más concretamente, de la renta agraria y de sus componentes, tanto para Castilla y León como para cada una de sus provincias.

 

El Informe presenta, tras un primer apartado introductorio, un primer capítulo, en el que se analizan, detalladamente, los principales rasgos y factores condicionantes de la evolución del sector agrario de Castilla y León en 2014.

 

En el segundo capítulo se incluyen las estimaciones de la producción agraria (producción vegetal y producción animal) y de la renta agraria, correspondientes al año 2014, para Castilla y León y para cada una de sus provincias.

 

Por su parte, el capítulo tercero está dedicado al análisis de la industria agroalimentaria. Y, asimismo, se presta “especial atención” a la estructura empresarial del sector y a la evolución de la balanza comercial agroalimentaria y el consumo alimentario.

 

Finalmente, el Informe incluye un capítulo final que incorpora las principales conclusiones del informe, al que le siguen los principales resultados obtenidos, en lo que respecta a las estimaciones de la renta y la producción agrarias correspondientes a 2014, así como a la evolución de la industria agroalimentaria.