El sector prevé una mayor mortandad en las colmenas por la adversidad meteorológica y los fitosanitarios

El precio de la miel sigue a la baja debido al escaso movimiento del mercado
Los apicultores de la provincia de Salamanca temen que la adversidad meteorológica del verano y las primeras lluvias de septiembre, sumado a la existencia de productos fitosanitarios, disminuyan la cabaña de abejas y que su índice de mortandad sea más elevado de lo habitual.

“Aún no podemos confirmarlo, pero es cierto que las abejas han tenido menos movimiento durante el verano y todo indica a que el mal tiempo y los fitosanitarios, harán que la cifra de abejas sea menos de lo habitual, por no hablar ya del síndrome de despoblamiento”, destaca el presidente de la cooperativa Reina Kilama, Santiago Canete.

Además, en la actualidad, los profesionales del sector han terminado ya de bajar las colmenas hacia el sur de España, zonas más calidad, pero acumulan gran retraso debido a la ley que establecen las ayudas agroambientales sobre la permanencia de las colmenas, algo con lo que no están muy de acuerdo los apicultores, pero que es requisito imprescindible para recibir las ayudas.

El mercado, parado
En lo que se refiere a la situación actual de consumo en los mercados, “no hay mucho que contar porque está todo bastante parado en España por la escasez adquisitiva del consumidor y porque ha entrado mucha miel de flores procedente de China”, destaca Canete. En la actualidad, el precio de esta miel oscila entre 2,40 y 2,50 euros por kilo cuando el pasado año lo hacía entre 2,80 y 2,85 euros.

Además, esta época no es nada propicia para el aumento de las operaciones porque la actividad se paraliza más como consecuencia del mal tiempo y de la llegada del invierno por lo que las abejas no se movilizan pero sí consumen alimentos para mayor gastos de los apicultores de la provincia de Salamanca.