El sector pide “mano dura” con los autores de los últimos robos

Pérdidas. Una de las zonas más afectadas es Babilafuente y sus alrededores donde los delincuentes se apropian indebidamente del cobre de los cables de los pívots, baterías y herramientas agroganaderas
chema díez
Los profesionales del sector agroganadero continúan con su denuncia ante los sucesivos robos que sufren en sus explotaciones, por lo que demandan “mano dura” contra los delincuentes, porque “no vale con detenerlos sino castigarles como se merecen. Pedimos a la Administración que endurezca las penas ante este grupo de gente que se dedica a hacer el mal a los demás”, señala Juan Manuel Redero, agricultor de Encinas de Abajo y sufridor de estos hurtos.

No obstante, no sólo demandan penas duras contra los que cometen los robos, “sino también contra los que compran esa mercancía, la funden y se hacen ricos a nuestra costa”, denuncian.

Los agricultores de las zonas afectadas, pese a todo, reconocen el trabajo de la Guardia Civil en esa zona “porque hacen lo que pueden y ponen todos los medios a su disposición para intentar evitar este tipo de delitos”. El modus operandi de los delincuentes es siempre el mismo porque acuden por la noche a las explotaciones o parcelas donde pueden robar algo, siendo los materiales de los que se apropian los cables de los pívots, que son de cobre, así como baterías y cualquier tipo de herramientas que utilizan los agricultores y ganaderos.

Robos anteriores
Tampoco hay que olvidar que hace poco más de un año, los profesionales de ésas y otras zonas denunciaron también los continuos robos en los pívots de riego, con el objeto de apropiarse de modo indebido del cobre existente en su interior.

La desesperación llegó a tal punto que incluso los propios agricultores de la provincia llegaron a hacer patrullas nocturnas en sus propios vehículos con el objeto de intentar pillar in fraganti a los amigos de lo ajeno. Pero este hecho supone también un riesgo para los profesionales porque por evitar un robo podrían tener más problemas de los debidos con los delincuentes.

A tal punto llegó la desesperación que los agricultores de la zona de Las Villas ser reunieron con el subdelegado del Gobierno, Jesús Málaga, para tratar este tema y reforzar la vigilancia.

No hay que olvidar que las pérdidas de los agricultores por los robos en los pívots de regadío pueden oscilar entre los 3.000 y los 6.000 euros, y el beneficio de los delincuentes también representa un valor elevado por el elevado precio que alcanza el cobre en la venta ilegal.