El sector de los cereales se posiciona como el más fuerte frente a una ganadería bajo mínimos

La única excepción en el ganado es el vacuno de carne que aguantará en unos niveles históricos hasta que lo permita la exportación
Cara y cruz para agricultor y ganadero pese a la crisis por la que atraviesan ambos sectores, por lo que el cereal es el menos malo de todos. Así, y según indican todas las previsiones, la gran mayoría de los cultivos de cereales cotizarán al alza o se mantendrán en los niveles actuales hasta finales del presente ejercicio 2011 dados los movimientos de los mercados internacionales.

Esto se debe a la especulación existente en los países haciendo creer que no hay mucha oferta por lo que la demanda se dispara y el precio cotiza al alza poco a poco como ya ha pasado en la jornada de la Lonja Provincial del lunes. “Pero pese a que el precio de los cereales es elevado, que tampoco se piense la gente que el agricultor gana mucho; consigue algo, sí, pero es que el precio de los costes de producción también se ha disparado y esto es insoportable para los ganaderos”, destacó Celestino Martín, profesional salmantino.

Por ello, todo hace indicar que el cereal se mantendrá animado en las próximas semanas, aspecto que ya se ha dejado notar en la Lonja Provincial de Salamanca con subidas de entre tres y cuatro euros, cotizando los trigos, la cebada y el maíz por encima de los 200 euros por tonelada, valor elevado para el momento actual.

La ganadería ‘KO’; el vacuno de carne resiste
Por su parte, la cara mala de la moneda se refiere a los ganaderos; en la actualidad, solo el vacuno de carne mantiene el precio del producto en un nivel muy alto debido a la exportación y a la llegada de barcos a España con destino a Líbano, “pero en cuanto dejen de venir por la razón que sea, el vacuno de carne pegará un ‘petardazo’ porque el consumo nacional no existe”, destaca Martín.

En cuanto al ganado ovino, actualmente los ganaderos no tienen animales pero es que tampoco existe consumo y cuando empiece a haber un volumen mayor de cabezas, “los precios caerán casi con total seguridad porque se nota la falta de dinero y cada vez se consigue menos rentabilidad”, señala Martín.

Y si mal está el ovino, qué decir del porcino ibérico, cuyo mercado está muy saturado y no es capaz de absorber todo lo que sale. “El ganadero está mal, muy mal, porque cada vez vale más el pienso y baja el precio de la materia prima pero el industrial tampoco está mejor porque vende el producto a la mitad que antes y tarda mucho en cobrar”, destaca Celestino Martín.

Solo hay que ver que si un jamón se vendía a entre 18 y 19 euros el kilogramo, ahora lo hace a 8 o 9 euros, igual que el lomo, cuyo valor está por el suelo; además, este sector no se salva con la exportación porque se trata de productos que no son de la aceptación de todos los países y “muchos lo aceptan gustosamente regalado, pero no pagar dinero por él; no hay esa costumbre”, concluye Martín.