El sector califica como “rentable” la campaña de la patata de 2010

Prudencia de cara a 2011. Por contra, los agricultores prefieren que se siembre menos superficie para evitar una posible caída del precio, aspecto que depende del rendimiento en los países de la UE
ch. d.

La campaña de la patata en la provincia tocó a su fin a falta de que los agricultores más tardíos arranquen el escaso porcentaje que aún queda en parcelas muy concretas. Por ello, los productores hicieron una valoración positiva de este año 2010 y calificaron la campaña como “rentable” debido al precio del tubérculo por excelencia, con una media de entre 0,17 y 0,20 euros por kilogramos.

El único pero que encuentran los productores de la provincia se produjo en el mes de septiembre, en el inicio de la recogida, cuando el arranque fue muy rápido por las ganas del agricultor de vender cuanto antes y conseguir liquidez después del desastre del año 2009. Este hecho provocó un descenso del precio y el productor se temió lo peor, porque cayó hasta los 0,12 euros y se mantuvo en esos niveles varias semanas, para recuperarse con posterioridad hasta niveles normales.
“El precio ha estado estable, sí, y eso nos ha beneficiado, pero también podía haber subido un poco más y no quedarse entre los 0,17 y 0,20 euros por kilogramo, pero por lo menos ha sido rentable, pese a que es complicado contabilizarlo porque cada parcela es un mundo y los gastos son dispares”, apunta Ladislao Velasco, agricultor de la localidad de Pitiegua.

La producción en este año 2010 ha oscilado entre 25.000 y 35.000 kilogramos por hectárea, un 15% menos que el año pasado, lo que ha favorecido que el valor del tubérculo tendiera al alza, tras el caos que tuvo ligar en la campaña de 2009 con un precio de entre 0,03 y 0,06 euros por kilogramo, que llevó a la ruina a los productores. Por eso, y pese a la rentabilidad de este ejercicio, el agricultor aún lastra las pérdidas anteriores y no ha conseguido recuperarse ni compensar las pérdidas.
“De cara al próximo ejercicio hay que ser prudentes porque mucha gente que ha sembrado remolacha a lo mejor se lo piensa y produce patata, pero no es bueno tampoco saturar el mercado”.

Menos producción en la UE
Sin duda, otro de los aspectos que influye son los rendimientos existentes en la Unión Europea, que tienen relación directa con el valor del tubérculo en España, Salamanca y Castilla y León. Por tanto, dada la producción escasa de esta campaña en Francia y otras naciones, el precio ha sido más positivo que en el año 2009 cuando el mercado sufrió una saturación de este cultivo por la cantidad de patata en la provincia y la del resto de Europa.
“De cara a 2011 es necesario pedir prudencia a los agricultores para que no siembren mucha superficie y evitar así que el precio pueda caer de manera notable. No obstante, ojalá todos los años fueran como éste y el sector pudiera conseguir una estabilidad y rentabilidad constante y no tantos vaivenes. Y como no, también tiene una relación directa lo que ocurra en países como Francia”, sentencia Antonio García, agricultor de la localidad salmantina de Villoria.