El sargento español fallecido en Afganistán residió casi toda su vida en Granada

El sargento español David Fernández Ureña, que ha fallecido este viernes en Afganistán como consecuencia de la explosión de un artefacto explosivo cuando realizaba labores de reconocimiento, en la ruta entre las localidades de Qala-i-Naw y Darra-i-Bun, residió casi toda su vida en Granada, según han confirmado a Europa Press fuentes de la Subdelegación del Gobierno.
GRANADA, 11 (EUROPA PRESS)



El sargento Fernández Ureña, que tenía 35 años y estaba soltero y sin hijos, era natural de Bilbao, pero desde muy joven vivía en Granada con sus padres, por lo que residió aquí buena parte de su vida.

Su familia, a cuya disposición se fletará un avión, se trasladará a la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) para asistir a la repatriación de los restos, sin que por el momento haya trascendido dónde le darán sepultura ni si se hará en el marco de una ceremonia pública o privada.

La explosión, cuyas causas se están investigando, se produjo cuando su equipo de reconocimiento examinaba un tramo de la ruta OPAL donde había sido localizado un IED (artefacto explosivo improvisado), según ha detallado el Ministerio de Defensa.

Ingresó en el Ejército en el año 2000 y desde 2008 estaba destinado en el Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros de Zaragoza. En el año 2009 participó en la misión de Afganistán, por lo que fue condecorado con la medalla de la OTAN- ISAF.

El sargento Fernández Ureña era especialista en NBQ, operador de desactivación de artefactos explosivos y contaba con el curso básico de paracaidismo.

PÉSAME DEL GOBIERNO

El fallecimiento ha sido adelantado por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde ha transmitido el pésame del Ejecutivo tanto a la familia del sargento como a las Fuerzas Armadas.

Sáenz de Santamaría ha trasladado el reconocimiento del Gobierno a todos los miembros del Ejército y las Fuerzas Armadas "por su labor por la paz y la seguridad en el mundo". "Una tarea impagable en defensa de la democracia y los derechos y valores de los que vivimos en esa democracia", ha añadido.