El salmantino José Antonio Sayagués, con el chorizo ibérico

José Antonio Sayagués

El Café Gijón de Madrid resucitó el esperpento valleinclanano en un acto en clave de humor para reírse de la fiebre de eufemismos que padece la sociedad.

El inclasificable Pedro Ruiz y el experto en gastronomía, Miguel Ángel Almodovar, ironizaron sobre el hecho de que esta riquísima vianda se use para designar a ladrones y corruptos, justo en el momento en el que funcionarios de la Agencia Tributaria registraban el domicilio particular de Rodrigo Rato.

 

Miguel Ángel Almodóvar y Pedro Ruiz

 

 

No son chorizos, son ladrones. Ese era el lema para reivindicar el buen nombre de un producto que ha sido siempre honrado. José Antonio Sayagués, el entrañable Pelayo de “Amar es para siempre” y Estrella de la cultura de Salamanca, recordó los tiempos en los que asistía a la matanza en la casa de sus abuelos en Los Pizarrales,  y nos dejó muestra de su sensatez al concluir que: “ No hay que demonizar a los políticos porque son sólo un reflejo de la sociedad. Para cambiar lo que tenemos es imprescindible empezar desde abajo”.

 

José Antonio Sayagués

 

Si ya no hay imputados, que son investigados, y distintas asociaciones piden a la RAE que omita o cambie según qué términos, el chorizo no iba a ser menos, dado que según Almodovar  dar a choricear el significado de robar es una corrupción lingüística inadmisible: “Hemos llegado aquí porque en caló chorar es robar. Si el término hubiera seguido su camino lógico a los ladrones habría que llamarles choros, pero nunca chorizos”.

 

Pedro Ruiz propuso que se creara la lista de los diez hombres más honrados de España, una lista mucho más necesaria que la de los diez más ricos o los más elegantes, y el cantante Ramoncín apostilló que “igual que degeneró mangar, que significa realmente pedir, degeneró chorar en chorizear”.

 

Con mucha chanza, y mientras degustaban los ibéricos salmantinos Julián Martín con invitados como Isabel San Sebastián, Cristina Higueras o Rosa Villacastín, se reclamó una tertulia en el Gijón con gentes de la cultura donde diseccionar la realidad a través del esperpento, único modo de entender la situación que vive hoy España,  a decir de algunos de los presentes.

 

Ramoncín