El salmantino Javier Paz Ledesma funda una asociación de víctimas de abusos sexuales en la Iglesia

Javier Paz Ledesma, en la Iglesia que tanto le dio y quitó (Foto: Chema Díez)

Javier Paz, víctima y denunciante de abusos sexuales por parte de un sacerdote de Salamanca, crea la asociación Avasic para ayudar a afectados de toda España. El colectivo se financiará mediante 'crowdfunding', pero lo más importante es un "cambio social y educativo", reconoce.

 

PRESENTACIÓN OFICIAL

 

La asociación Avasic se presentará de manera oficial en el mes de octubre en Salamanca, Zaragoza, Barcelona y Madrid, aunque englobará a afectados de toda España mediante una campaña de concienciación con expertos y jornadas sobre este tema.

 

DOCUMENTAL

 

Javier Paz Ledesma, junto a otras víctimas de Salamanca y asociaciones, están elaborando un documental para que se conozca "esta historia. Pero no queremos que sea de nadie y que no se apropien de é. Queremos que sea nuestro y de la asociación, de modo que se conozca este problema y la sociedad se conciencia. Hay que romper el silencio", asegura.

 

No en vano, contarán con ayuda de profesionales para elaborar un documental que está en fase de creación.

Ayudar, apoyar, concienciar a los afectados y buscar un cambio social. Estos son los objetivos principales con los que nace la nueva Asociación de Victimas de Abusos Sexuales en la Iglesia Catolica (Avasic) que ha fundado (junto a otras personas) el salmantino Javier Paz Ledesma, víctima de abusos sexuales desde los 10 a los 20 años por parte de un sacerdote de la parroquia de San Julián de Salamanca. "Aquí viví lo mejor y lo peor".

 

"Queremos llegar a toda España y queremos que este tipo de delitos se sepan, se reconozcan y se castiguen. Acabamos de nacer y vamos poco a poco con el objetivo de autofinanciarnos y poder acceder a las subvenciones existentes. Tenemos que ayudar a todos los afectados por los abusos y cambiar a la sociedad, la ley y la educación".

 

Al menos eso es lo que explica el salmantino y víctima de abusos, Javier Paz Ledesma, quien reconoce además que esta asociación se apoya en unos objetivos fundamentales: "Vamos a dar un apoyo psicológico y económico a los afectados, que mcuhas veces no pueden costearse todo este duro proceso después de denunciar. Pero que nadie dude que lo más duro son unas secuelas que duran toda la vida para el afectado y los familiares", reconoce.

 

No en vano, Javier Paz quiere lograr el compromiso de la sociedad "de modo que se produzca un cambio mediante una campaña con charlas y expertos en diversas materias relacionadas con los abusos sexuales a menores en la iglesia católica", explica.

 

También reconoce que es necesario "un cambio educativo introduciendo materias académicas en las facultades y enseñando a los niños cómo evitar este tipo de delitos o cómo denunciarlos. Perder ese miedo a hablar para erradicar el problema".

 

"SI QUISIERA DINERO NO ESTARÍA AQUÍ"

 

Javier Paz Ledesma afronta el futuro con la ilusión de ayudar a víctimas como él

 

Javier Paz Ledesma aún sufre las secuelas de los abusos que sufrió durante diez años y que solo un bloqueo mental le impidió recordar y denunciar. No se arrepiente, ni mucho menos de haber denunciado pese a todo lo que le costó y los perjuicios que esto tuvo. "Es duro ver cómo quien abusó de ti pone en tu contra a la gente que quieres; te sientes solo, pero con el tiempo eso se va recuperando. Lo que es muy difícil es volver a ser el que eras", explica.

 

No en vano, tiene claro que el no está "aquí por dinero, ni mucho menos. La Iglesia me ofreció mucho para comprar mi silencio pero no lo acepté, claro que no. Lo único que quiero es que se rompa el silencio y que sean los propios fieles los que levanten la alfombra para quitar la mierda. Ése es el objetivo, que nada se tape", sentencia.

 

Para alguien que ha sido víctima, "es duro ver como el abusador ha seguido trabajando con niños, viajando con ellos... no te puede juzgar alquien de tu mismo entorno con el derecho canónico. Es como si pones un árbitro de tu mismo equipo", explica.

 

No en vano, reconoce que este problema no "es de la Iglesia ni de los sacerdores ni de los obispos... es de la sociedad, que tiene que hablar y romper el silencio de una vez por todas. Esto se debe castigar y la asociación va a intentar eso y que haya un cambio en la ley y en la educación".

 

Asimismo, quieren que se hable de este tema, que "estalle", como ha ocurrido en otros países como Francia o Irlanda. Hace falta más investigación y que no haya tanto oscurantismo. Y lo más importante, que no prescriban los delitos, eso tiene que cambiar", concluye.

 

La Asociación de Victimas de Abusos Sexuales en la Iglesia Catolica (Avasic) nace para ser apoyo, cauce y fuerza a la hora de denunciar y de luchar contra esta lacra. El salmantino Javier Paz Ledesma ha dado un paso muy importante y desea que los afectados se unan en su camino.