El ‘rombo’ y Endika, novedades para afrontar el duelo en Alicante

VARIANTE. Un pivote por delante de la defensa, con Hugo desplazado a la derecha y Perico, por delante con total libertad. ALTERNATIVAS. D’Alessandro también ensayó un 4-4-2 puro, con Linares y Despotovic
Teresa Sánchez

El míster parece tener ya claro qué armas pretende utilizar en ese duelo y así lo demostró en el partidillo que ha instaurado los jueves en el que ofrece las claves de su planteamiento.

Las lesiones de Quique Martín y Toti obligan a hacer dos cambios y dos son las caras nuevas en ese once: Endika y Cuéllar, aunque las novedades no acaban ahí. La gran variante respecto a su debut frente al Córdoba puede llegar con su planteamiento táctico que, de inicio, parece derivar en un sistema 4-4-2 en rombo, en detrimento del 4-2-3-1. En ese dibujo, el primero que planteó en el ensayo de ayer con los teóricos titulares, Endika es el que se sitúa por delante de la defensa, con Hugo desplazado a la derecha y Cuéllar jugando a pierna cambiada por la izquierda. Salva Sevilla queda en el vértice más adelantado del rombo mientras Despotovic se mantiene como delantero fijo con Perico situado justo por detrás de él, aunque total libertad de movimientos. Aunque la posición de Hugo creó algunas dudas, funcionó la nueva ubicación del andaluz –similar a la que ocupó en el partido de vuelta en Copa frente al Racing–, que protagonizó las mejores acciones ofensivas.

De la sesión de partidillos, de nuevo larga y con probaturas en diferentes demarcaciones a algunos jugadores, se pudo entresacar un segundo dibujo táctico, presumiblemente alternativa en el caso de que el equipo se vea por detrás en el marcador frente al Hércules. Jorge D’Alessandro situó a sus jugadores bajo el clásico 4-4-2, ahora ya con Hugo al lado de Salva, con los dos extremos –Cuéllar y Perico–, a pierna cambiada y la pareja Despotovic y Linares, arriba. El resto de pruebas sirvieron para buscar alternativas en ambos laterales –Goiko probó en la derecha y Zamora en la banda izquierda–, o incluso ensayar un esquema con dos pivotes de corte defensivo, probablemente la alternativa para cerrar los partidos.