El 'rodillo' de Mañueco para esquivar la minoría: 6.000 decretos de alcaldía en lo que va de año

Fernández Mañueco

El alcalde se reserva la potestad de dictar cada mes entre 800 y 1.000 decretos de alcaldía que conoce la oposición con semanas de retraso y estractadas en una línea. Las decisiones económicas que se toman superan los centenares de miles de euros. La competencia le permite manejarse en minoría.

Mucho se ha quejado el alcalde de Salamanca de la supuesta connivencia entre los grupos de la oposición y del menoscabo que eso hace a sus funciones. El hecho de que PSOE, Ciudadanos y Ganemos hayan impuesto un pequeño número de decisiones al PP ha llevado a Fernández Mañueco a denunciar lo que, en su opinión, es un tripartito que de manera oculta está manejando el Ayuntamiento de Salamanca y a reclamar su condición con el comentado "el alcalde so yo".

 

En cambio, los acuerdos de los grupos que forman la mayoría, tomados a la vista de todos, en público y en el pleno, no han impedido que el alcalde siga ejerciendo prerrogativas que sí permanecen ocultas en buena medida a la ciudadanía y a la mayoría de miembros de la corporación. Y no son pocas: en concreto, más de 6.500 decisiones dictadas bajo su autoridad y de las que da cuenta en unas pocas letras.

 

Ese es el número de las resoluciones que ha dictado en lo que va de año la alcaldía de Salamanca, ostentada por Fernández Mañueco. Teniendo en cuenta que son entre 800 y 1.000 al mes, en las semanas que llevamos de legislatura municipal suma entre 3.500 y 4.000. Todas, decisiones que escapan al control y fiscalización efectivos de la oposición, y muchas veces de su conocimiento.

 

 

NOMBRAMIENTOS 'A DEDO'

 

Su ejercicio es legal y está reservado al alcalde, que tiene delegada a algunos tenientes de alcalde la facultad de emitir estas resoluciones en su nombre. Pero constituye un caudal de decisiones muy considerable a través del cual se pueden tomar determinaciones importantes al margen de pleno y comisiones informativas. Por esta vía se otorgan permisos, autorizaciones y licencias, se otorgan altas en el padrón municipal, se inician los procedimientos sancionadores por infracciones... pero también otras decisiones que no son de puro trámite, como aprobar obras, cerrar expedientes o, sin ir más lejos, algunos nombramientos. Los de los nuevos asesores de junta de gobierno, alcaldía o grupo municipal del PP, con las incorporaciones que han generado escándalo de exconcejales o la mujer de un edil, se han hecho por decreto de alcaldía.

 

Sorprende también la elevada cuantía de algunas, que por el importe parecen lejos de ser decisiones de mero trámite. Por poner un ejemplo, la aprobación de relaciones de gasto casi sin límite de cantidad: más de 700.000 euros en alguno de los casos que ha podido comprobar TRIBUNA. Un rango económico con margen suficiente para permitir decisiones más allá de la gestión ordinaria y de trámites.

 

 

MARGEN EN MINORÍA

 

Esto le da un margen importante al alcalde, que en los últimos días ha reclamado su condición y las competencias que le corresponden, diferentes de las del pleno, y que se ejemplifican en la capacidad para dictar este tipo de decretos de alcaldía. Hace cuatro años tuvo la posibilidad de derivar a la junta de Gobierno buena parte de las competencias del pleno, pero la oposición, en mayoría, no lo ha permitido esta vez. Con el pleno y las comisiones controladas, los decretos de alcaldía son una salida para el gobierno en minoría. Una fórmula sobre la que la oposición tiene una escasa capacidad de control.

 

 

UN RESUMEN DE UNA LÍNEA

 

Actualmente, el equipo de Gobierno informa a los grupos de la oposición de los decretos de alcaldía que se firman, pero lo hace de una manera especial. Se entrega a los grupos solo un resumen cada quince días que llega con una demora de tres-cuatro semanas sobre las fechas de las decisiones.

 

Ese resumen incluye todas las resoluciones de alcaldía, empezando por las que dicta el propio alcalde, pero sólo vienen enumeradas y explicadas en un estracto de unas pocas letras, rara vez más de una línea; esto impide conocer de un vistazo qué decisiones ocultan y obliga, cuando se quiere saber más, a pedir los decretos específicos, lo que se demora mucho más. 

 

 

QUEJAS DE LA OPOSICIÓN

 

Todo ello ha generado las quejas de los grupos de la oposición que consideran que se abusa de este resorte y que muchas decisiones, no necesariamente de trámite, quedan al criterio del alcalde y escapan al control del pleno. Los grupos ya pidieron tener conocimiento detallado e inmediato de las resoluciones que adoptara el alcalde por esta vía, pero la respuesta ha sido enviar los citados resúmenes; al menos, se ha mejorado mucho la demora con la que llegan.

 

Para la portavoz de Ganemos, que ha pedido insistentemente más transparencia en esta materia, esto no es más que el ejemplo de lo solo que está el PP en el Ayuntamiento y ejemplo del gobernar "por decretazo".