El río Águeda prosigue su descenso de caudal y no ofrece "riesgo alguno"

Imagen del río Águeda en la jornada del 2 de abril (Foto: J. A. González)

Se sigue desembalsando un importante caudal (68 m3/segundo) desde el embalse del Águeda para garantizar el nivel de seguridad pero sin riesgo.

Las crecidas de los ríos de la cuenca del Duero se están trasladando hacia los tramos bajos de los cauces, según los últimos datos aportados por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) y recogidos por Europa Press.

  

En concreto, en el momento actual las estaciones de aforo que superan el nivel de alerta se ha reducido a 13 de las que cuatro se encuentran en alarma.

  

Por este motivo, sigue siendo necesario proseguir con "aliviados importantes" de los embalses de cabecera más afectados por las crecidas de días pasados a fin de mantener los niveles de seguridad en los mismos y disponer de resguardo suficiente para prevenir avenidas futuras o deshielos, "pues aunque la evolución meteorológica parece marcar una clara disminución de las lluvias, se prevé un notable incremento de temperatura en días venideros".

  

Según han precisado desde la CHD, la situación de los embalses de la Cuenca en conjunto es similar a la del día de ayer.

    

En el caso concreto de la provincia de León, el caudal del Órbigo baja lentamente, de acuerdo con lo previsto, aunque la estación de Cebrones se encuentra aún en alarma (323 m3/segundo) y se trasladan las puntas de avenida a la provincia de Zamora. Por este motivo, se prosigue aliviando de forma controlada aunque con intensidad desde el embalse de Barrios de Luna a fin de garantizar los niveles de seguridad y en previsión de nuevas crecidas.

  

En cuanto al Esla, se han reducido a casi la mitad los "fuertes caudales" del día de ayer en estaciones como la de Villameriel que ha bajado a 673 m3/segundo, y ha salido de la situación de alarma. Al igual que en el Órbigo la punta se ha trasladado a Zamora.

  

Por su parte, los embalses de Riaño y Porma siguen aliviando de forma controlada aunque intensa por las mismas razonas que para el Órbigo.

  

Respecto a la situación de los ríos en Zamora, las puntas del Órbigo y Esla se han trasladado a esta provincia. En el primero se encuentran en alarma la estación de Manganeses con 522 m3/segundo, "aunque va descendiendo lentamente respecto a la punta de la tarde de ayer".

  

Por su parte, el Esla se encuentra en situación muy alta en toda la zona de Benavente en la que está recibiendo los altos caudales del Órbigo y el Tera. Se encuentra en alarma y creciendo en la estación de Breto en la que ha alcanzado los 1174 m3/segundo.

  

Dada la naturaleza del cauce en las tierras zamoranas en las que el río se lamina bastante por inundación de las llanuras fluviales, "la situación de crecida tardará algún tiempo en reducirse", han calculado desde la CHD.

  

Finalmente, la información sobre el río Águeda (Ciudad Rodrigo - Salamanca) es que prosigue el descenso del caudal que en la actualidad "no ofrece riesgo alguno" de modo que ninguna de sus estaciones se encuentra en alerta.

  

Se sigue desembalsando un importante caudal (68 m3/segundo) desde el embalse del Águeda para garantizar el nivel de seguridad, "pero son cantidades inferiores a la décima parte de lo vertido en el momento punta de la noche del martes".