El restaurante La Plata de Béjar gana el Concurso Hispanoluso Micogastronómico

Ganadores en la entrega de premios (Foto:F.Rivas)

En segunda posición queda el Restaurante Los Álamos y tercero ha sido el Café Corrillo.

El restaurante a Plata de Béjar (Salamanca) ha recogido el primer premio del II Concurso Hispanoluso Micogastronómico, gracias a su elaboración del plato ‘Arroz cremoso negro de trompeta de los muertos, tallarines de calamares y alioli de boletus’.

 

Esta tapa, del cocinero Antonio Barragán, se ha impuesto a nivel provincial en este certamen que pedía la utilización de setas como ingrediente principal y que ha contado con 20 participantes, once de ellos de los distintos municipios de la provincia y nueve de ellos de Salamanca capital.

 

En segundo lugar ha quedado el Restaurante Los Álamos por ‘Fusión 2014’, una creación de Helio Flores, y en tercera posición ha terminado Café Corrillo por ‘Tocinillo de cielo de chantarellas, arenas, espuma de chocolate blanco y helado de yogur’ de Héctor Carabias.

 

Los distintos premios han sido entregados por el presidente de la Diputación, Javier Iglesias, el presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Salamanca, Alain Saldaña, y el diputado provincial y presidente del Oader, José Prieto.

 

En cuanto al jurado, lo han compuesto los expertos en micología Amable Diego, Isabel de Santiago y Antonio Martín, quienes han seguido para la selección de premiados los criterios de “presentación, originalidad, olor, sabor, textura y precio de coste de la tapa”.

 

En el conjunto del certamen, un total de 65 bares y restaurantes salmantinos, zamoranos y portugueses han participado en esta segunda edición del Concurso, en el que se han elegido a los tres mejores de cada zona elaborando tapas con las setas silvestres como principal ingrediente.

 

Gracias a esta iniciativa, los lugareños y turistas han podido degustar en los establecimientos participantes los platos con los que han concursado del 10 al 26 de octubre.

 

Entre los requisitos se encontraba que cada local participante ofreciese la tapa a sus clientes a un precio máximo de dos euros, para los locales españoles; y de tres en el caso de los portugueses, ya que los establecimientos lusos los ofrecían como entrantes y no como tapas.