El 'regalo' de 33.000 metros cuadrados y la inacción por El Corte Inglés salpican a Mañueco

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, en un acto.

El hecho de haber intentado legalizar el cómputo de edificabilidad favorable a la empresa, tener al 'arquitecto' de la operación en su equipo o no haber hecho nada ante las constantes sentencias en contra, motivos para verse con una petición de dimisión.

La contundente postura de Ganemos Salamanca, que ha pedido la dimisión del alcalde Fernández Mañueco, anticipa la solicitud de responsabilidades políticas que los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Salamanca prentenden cobrarse cuando se haya reconducido el lío urbanístico de El Corte Inglés. La anulación definitiva de todas las licencias y del planeamiento especial hecho para los grandes almacenes ha generado el primer gran terremoto de la legislatura en la que el alcalde del PP está en una delicada situación, en minoría y a expensas de lo que opinen PSOE, Ciudadanos y Ganemos.

 

Aunque hace unos días recurrió a 'yo no estaba en el Ayuntamiento', Fernández Mañueco se ha visto salpicado por lo que, según el criterio del Tribunal Supremo fue un convenio erróneo en el que se beneficiaba a la empresa privada. Según ha explicado Ganemos, los 33.000 metros cuadrados los que se 'regalaron' a El Corte Inglés. Es la diferencia entre los que aportó al comprar el campo del ISPE y los que construyó; el ahora campo de fútbol dedicado a 'Neme' sumaba 7.900 metros, con una densidad de edificación del 0,5, para totalizar 3.600 metros de edificabiliadd; trasladados a los terrenos del cuartel, se convirtieron en más de 36.000 metros cuadrados, que son los que edificó el centro comercial.

 

Esta evidente diferencia es el motivo de las sentencias judiciales en contra de la modificación del PGOU habilitada para dar cobertura legal a la instalación de El Corte Inglés en Salamanca. Y es la situación que hay que devolver al equilibrio con las compensaciones que toda la oposición está de acuerdo en que hay que negociar con el centro comercial, y que el Ayuntamiento tendrá que lograr para recuperar la legalidad.

 

El hecho de tener en sus filas al autor intelectual de muchas de las decisiones que llevaron a la firma del convenio ha acabado salpicando a Fernández Mañueco. El teniente de alcalde Fernando Rodríguez es el único que sobrevive del equipo de Gobierno que tomó aquella decisión, y nadie le ha desacreditado por ello, al menos, no en sus filas. Él mismo se ha afanado en defender que las sentencias no hablan de compensaciones y que, por tanto, no son necesarias.

 

Sin embargo, no sólo tener a un implicado en sus filas le va a complicar la vida al alcalde. También su inacción durante los últimos años. Las primeras sentencias contra el planeamiento urbanístico diseñado para la llegada de los grandes almacenes datan de 2011 y desde que llegó a la alcaldía ha habido un reguero de sentencias, recursos fallidos y confirmaciones de la anulación de licencias. Pese a ello, el equipo de Gobierno ya liderado por Fernández Mañueco no ha movido un dedo.

 

La última decisión que tomó, además, ha sido aprobar una modificación puntual del PGOU para legalizar lo que se había hecho. En esta modificación, se acepta el cambio de suelo no consolidado a consolidado, lo que multiplica por tres la edificabilidad de los terrenos que compró El Corte Inglés para la ciudad; con esa cuenta 'cuadran' los metros edificados de manera efectiva para su edificio de María Auxiliadora. Por eso ese modificación puntual es la primera baza que quiere jugar el equipo de Gobierno, un empeño que tampoco le favorece.