El regadío de La Armuña, en el mismo estado que hace 20 años

Malas previsiones. Los agricultores de la provincia dan por perdida una obra que les hubiera facilitado su labor y tienen asumido que el canal ya no se construirá, y menos en los tiempos actuales de crisis
Chema Díez

El regadío de La Armuña ha perdido el paso para ser una realidad y su construcción se antoja más que complicada después de más de dos décadas de intentos fallidos.

Ni la Junta ni el Ministerio del ramo parecen por la labor de crear un nuevo conducto para el riego y dadas las condiciones económicas actuales, las obras que nunca tuvieran continuidad seguirán por ese mismo camino.

Así lo señala Juan del Pozo, presidente de Asaja desde 1984 hasta el año 2000, quien destierra cualquier tipo de opción: “La situación del canal de La Armuña lleva muchos años parada y ahora no va a retomarse, porque es una zona que además se va quedando poco a poco despoblada. Esta obra se remonta a más de 20 años en el tiempo y siempre ha habido problemas para ejecutarla”. Incluso, para Jesús del Pozo este hecho ha pasado ya a ser una “leyenda para la historia de Salamanca, porque no creo que según está el sector y la economía en estos momentos, se vaya a hacer nada”.

En su momento, el regadío de La Armuña hubiera traído muy buenos deseos a los profesionales de la zona que podrían haber aumentado más el regadío, “pero esto ya es agua pasada en algo que carece de escaso número de profesionales y en el que existe gran falta de alternativas”.

El canal se dividía asimismo en varias fases, pero ninguna llegó a ejecutarse del todo. “Yo no me creo que se haga este regadío, porque durante mi tiempo en el cargo de Asaja no se avanzó nada y ahora tampoco se hará”.

Por otro lado, la pelota está en las manos de la Junta de Castilla y León y del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, (MARM) que no están muy por la labor de acometer las obras del regadío de La Armuña. Además, “este canal comprendería también otras zonas como Peñaranda, antes que la propia Armuña”, destaca Juan Francisco Recio, presidente de la Lenteja de La Armuña. Por tanto, más de 20 años después de la idea de unas obras que nunca comenzaron, el regadío de La Armuña parece haberse despedido de ver la luz y ofrecer un servicio a los profesionales de la zona, que cada vez son menos, por la crisis económica que atraviesan los sectores.

Babilafuente sigue en obras
Por contra, y pese a la multitud de problemas y promesas incumplidas durante los últimos años, el canal de riego de Babilafuente comenzó la reparación de las tuberías el pasado mes de enero, cuando faltaban dos meses y medio para el inicio de la nueva campaña de regadío.

Los profesionales de la zona tuvieron que establecer el pasado año unos turnos de riego de 07.00 a 22.00 horas para evitar así que la presión del agua hiciera mella en los tubos del canal. Ahora, y con la nueva campaña en mente las obras se tomarán un respiro hasta el próximo mes de octubre, aunque muchos desconfían de que los problemas hayan desaparecido del todo.