El recorrido de 10 km por la ciudad, asegurado para la próxima edición en una carrera que no ha “tocado techo”

La organización pide disculpas por la falta de avituallamiento líquido al finalizar la carrera y asume su error

La San Silvestre salmantina goza de muy buena salud y así lo refrendan los datos de los últimos años, pero aún más lo ha hecho en la carrera del pasado 26 de diciembre de 2011, donde los 4.800 dorsales preparados se agotaron antes de finalizar el plazo.

“La impresión que tenemos de este año no puede ser mejor porque se han batido todos los récords y no solo han participado los inscritos, también lo ha hecho más gente y eso indica que la carrera aún no ha tocado techo. Recuerdo hace años cuando decían: con 1.000 personas ya sería… al año siguiente, con 2.000 sería un éxito… Y este año 4.800 inscritos y da para mucho más”, señala José Antonio Molinero, presidente del Club Deportivo Basabe, organizador de la prueba.

En cuanto a un posible aumento del número de dorsales, desde la organización reconocen que es pronto pero “si la infraestructura lo permite y podemos controlar todo, que nadie dude que se ampliará esta cifra”, destaca Molinero.

Pero sin duda, una de las pruebas a las que se enfrentaba esta carrera no es otra que la distancia de la misma, 10 kilómetros, nueva cifra que podía tener su recelo al ser una carrera popular, aunque… “La verdad es que también estamos muy satisfechos porque una vez finalizada la carrera nos han llegado críticas muy positivas a este respecto, por lo que los 10 kilómetros están asegurados igual que el recorrido por la ciudad, porque salirse de ella será más complicado y creemos que éste es un tramo bonito y atractivo”, señala Molinero.

No obstante, sí observaron durante el recorrido un déficit de ambiente en zonas como la fachada de la Universidad y otros lugares, “pero son cosas que se corregirán porque en el resto del recorrido la gente se agolpó para animar a los corredores y eso es lo que hace grande a esta carrera”, destaca.

Por su parte, y en lo que respecta a la posible vuelta de la carrera al listado de la Federación Española, Molinero se mostró cauto e hizo hincapié en que si se tienen que pagar tres euros por cada atleta apuntando “es algo que descartamos por completo, por lo que habría que buscar otras medidas, aunque también digo que no es algo que nos preocupe”.

La única laguna, la falta de bebidas
No obstante, el único punto negro de la carrera y por el que la organización ya ha pedido disculpas fue el problema de las bebidas al final de la carrera, que se agotaron muy pronto. “Contamos con que 4.500 personas finalizaran la carrera y teníamos 4.800 bebidas por lo que cumplimos las previsiones. Lo que ocurre es que hubo gente que cogió más de una bebida, algo que no se debe hacer o gente sin dorsal también lo hizo. Pero sabemos que es algo que hay que corregir de cara al año que viene”, reconoció Molinero.

Por último, el presidente del Club Deportivo Basabe reconoció que el éxito de la carrera se basa en las ganas de la gente “por pasar un rato agradable y correr por las calles de Salamanca, algo que es un gran placer y que el día acompañó, eso está claro”, concluyó.