El Rebollar rechaza la instalación de tres parques eólicos con 60 molinos

En contra. Martiago no apoya los proyectos Apolo, Artemisa y Poseidón y apuesta por un espacio natural protegido. 20 aerogeneradores por proyecto. Agallas se muestra favorable por los beneficios económicos
MONDRIÁN / DAVID RODRÍGUEZ

Hace sólo dos semanas la Junta de Castilla y León hacía publica la declaración de impacto ambiental favorable para la instalación de dos parques eólicos en Serradilla del Arroyo, municipio que mostraba su satisfacción por este hecho. En el día de ayer, el Boletín Oficial de la provincia recogía el inicio de información pública relativa a la solicitud de autorización administrativa e Impacto Ambiental para la instalación de tres parques eólicos en la comarca de El Rebollar, bautizados con nombres de dioses griegos: Apolo, Artemisa y Poseidón. Sin embargo, a diferencia de Serradilla del Arroyo, no todos los municipios creen que la solución ideal para su desarrollo de futuro sea la instalación de los conocidos como molinos de viento. La práctica totalidad de la subcomarca de El Rebollar los rechaza.

El primero de esos futuros parques, Apolo, estaría ubicado en los municipios de Martiago y Agallas. El segundo, Artemisa, en Martiago y El Sahúgo; y el último, Poseidón, en Agallas y Serradilla del Llano.

Empresa Vientos de Gata
Lo que tienen en común es que correrían a cargo de la empresa Vientos de Gata, domiciliada en Madrid, y su finalidad sería la generación de energía eléctrica. Según el proyecto inicial, cada uno se compondría de 20 aerogeneradores, con una potencia nominal unitaria de 2.500 kilovatios. El buje de cada aerogenerador tendría una altura de 100 metros, y el diámetro de las palas un mínimo de 100 metros. El presupuesto de los tres proyectos es similar, superando los 60 millones de euros. El de Apolo costaría 62.291.470,38 euros; el de Artemisa, 61.616.580,34 euros; y por último, Poseidón, 62.690.119 euros. Sin embargo, la mayoría de los municipios los rechazan.

Así, por ejemplo, a falta de celebrar un pleno municipal donde elaboren las alegaciones pertinentes, el alcalde de Martiago, Francisco Collado, manifestó a título personal que “lo que queremos es que se declare la zona como espacio natural protegido”. Son conscientes de que supondría menos ingresos que el parque eólico, pero mantendrían el entorno intacto.

Collado explica que se llega a esta situación por las subvenciones que concede el Gobierno de la nación a empresas para la instalación de estos parques: “al igual que cuando se construye una autovía se expropian terrenos para su construcción, en este caso, al ser un proyecto de interés público, los Ayuntamientos locales son ignorados”. Así, aunque no quieran los consistorios, se puede llegar a proceder a su instalación. En este caso, la empresa Vientos de Gata se ha fijado en esta zona. A partir de su publicación en el boletín, se abre un período de alegaciones de 30 días hábiles, para que cualquier persona pueda examinar el proyecto de instalaciones y el estudio de impacto ambiental en el Servicio Territorial de Industria, Comercio y Turismo de Salamanca; y presentar alegaciones.

Alegaciones
Desde Martiago y El Sahúgo se confirmó ayer a este diario que al menos estos municipios presentarán alegaciones a su construcción.