El Real Madrid vence sin alterarse con la mente en Lyon

DOMINIO CLARO. El equipo blanco dominó el partido de principio a fin y acabó imponiéndose con solvencia. GOLES. Benzema abrió el marcador tras una jugada individual de Di María y Carvalho hizo el segundo
EFE
El Real Madrid derrotó plácidamente al Levante en un encuentro al que aplicó la ley del mínimo esfuerzo con rotaciones de José Mourinho y la mente puesta en destrozar la maldición de octavos de Liga de Campeones.

El cuarto enfrentamiento de la temporada entre Real Madrid y Levante nació condicionado por el regreso de la Liga de Campeones, con Mourinho apostando por rotaciones, y por el 8-0 copero que condujo a Luis García a protegerse con una línea defensiva de cinco hombres. Fue un error. Pese al descanso a Xabi Alonso, el conjunto valenciano se encerró en su terreno y asumió el papel de víctima.

Se asociaron Di María, Cristiano y Benzema. El delantero francés ha respondido bien ante el aumento de competencia, pero sus goles no han evitado que haya perdido el 9. Regresaba y marcó en la primera que tuvo. A los seis minutos. A placer. Tras una jugada eléctrica del fideo argentino, con dos quiebros que tumbaron rivales antes de asistir.

Con el partido en el terreno que deseaba el Real Madrid, que quería guardar fuerzas, salieron a la luz cuentas pendientes de las celebraciones de la dura goleada de Copa del Rey. Retomaron los centrales del Levante el papel de Ballesteros para seguir descentrando a Cristiano. Se desquitó al borde del descanso. Golpeó con toda su potencia una falta lateral y Carvalho, que entraba con fuerza, solo tuvo que empujar a la red. El encuentro estaba sentenciado y se empezó a pensar en el martes.