El Real Madrid, una 'naranja mecánica' que tritura al Schalke

Los jugadores del Real Madrid celebran uno de los seis goles que marcaron en Alemania

Los blancos entierran el trauma alemán con dobletes de Bale, Cristiano y Benzema. Huntelaar hace el gol del honor, (1-6).

 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

SCHALKE 04: Faehrmann; Hoewedes, Matip, Santana, Kolasinac (Fuchs, min.76); Boateng (Goretzka, min.59), Neustaedter; Farfán (Obasi, min.72), Meyer, Draxler; Huntelaar.

 

REAL MADRID: Casillas; Carvajal, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Modric, Xabi Alonso (Illarramendi, min,73), Di María (Isco, min.68); Bale (Jesé, min.80), Benzema y Cristiano Ronaldo.

 

GOLES

   0 - 1, min.13, Benzema.

   0 - 2, min.21, Bale.

   0 - 3, min.52, Cristiano Ronaldo.

   0 - 4, min.57, Benzema.

   0 - 5, min.69, Bale.

   0 - 6, min.89, Cristiano Ronaldo.

   1 - 6, min.91, Huntelaar.

 

ÁRBITRO: Howard Webb (ING). Amonestó con tarjeta amarilla a Di María (min.29) en el Real Madrid; y a Hoewedes (min.62) y Huntelaar (min.72) en el Schalke.

 

ESTADIO: Veltins Arena.

El Real Madrid enterró con mano de hierro el trauma alemán que le ha perseguido a lo largo de su historia y goleó al Schalke 04 (1-6) en el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, celebrado en el Veltins Arena, gracias a los dobletes de Karim Benzema, el más destacado este miércoles, Gareth Bale y Cristiano Ronaldo.

 

El conjunto de Carlo Ancelotti fue una pesadilla para los 'mineros', un auténtico rodillo que ofreció sus mejores prestaciones en el primer duelo a 'cara o cruz' de la temporada en la máxima competición continental. Casillas, con una parada clave, tuvo buena parte de culpa del triunfo blanco, más allá de lo que indique el luminoso.

 

El Schalke apenas ofreció resistencia, pero sí desprendió un buen aroma al comienzo. Los de Jens Keller, obsesionados con ganar la espalda a Marcelo, focalizaron --sin éxito-- todo su fútbol en el costado izquierdo. De hecho, en la mejor ocasión de todo el partido, los alemanes se toparon con una actuación prodigiosa de Casillas.

 

El capitán blanco, en una estirada de ciencia ficción, detuvo el lanzamiento de Draxler que ya celebraba la afición de Gelsenkirchen. El posible gol del Schalke hubiese sido el empate porque, dos minutos antes, Benzema ya había conseguido el primero de la noche tras una bonita triangulación al borde del área.

 

El francés jugó uno de sus mejores partidos con la camiseta del Real Madrid; no sólo por sus dos goles, también por sus desmarques que tanto aprovechó Cristiano, hambriento tras tres partidos de sanción en Liga. Cinco minutos después, una acción personal de Bale, con regates y caracoleos propios de 'canchero', colocaba el 0-2 que convertía en 'pan comido' el billete para cuartos.

 

Así se llegó al descanso, momento en que Ancelotti arengó a sus pupilos para finiquitar el encuentro y la eliminatoria. El derbi del próximo sábado y el 'clásico' ante el Barça --cuatro días después de la vuelta en el Bernabéu-- siempre estuvieron en mente del italiano, consciente de que todo el trabajo quedó hecho en Alemania, tierra maldita hasta la fecha.

 

El único triunfo en Leverkusen, hace más de 13 años, ya tiene relevo tras la paliza en casa del Schalke, el que fuese primer refugio de Raúl González después de abandonar Concha Espina. Otro '7', en esta ocasión su heredero, completó la fiesta del tridente atacante con un gol de categoría, muy similar al que consiguió en Turquía esta temporada.

 

El de Madeira, que ya se había estrellado dos veces con las manos de Faehrmann (correcto pese al marcador) cambió el serio gesto de su cara por una sonrisa y terminó por hundir al equipo del Norte de Westfalia, que minimizó sus opciones a medida que se acercaba el minuto 90. La BBC [Bale, Benzema y Cristiano] volvieron a marcar para completar la media docena.

 

El 0-6, generado tras una sensacional presión de Isco, aniquiló por completo a un Schalke que encontró en Huntelaar el único consuelo. El ex madridista agarró una volea desde la medialuna del área y rompió el récord de Casillas, que se quedó a dos minutos de completar diez encuentros imbatido. De una manera u otra, la tortura en Alemania ya es historia para este 'Super Real Madrid'.