El Real Madrid se consuela goleando al Basilea

Cristiano Ronaldo celebra el gol que logró marcar al Basilea

El conjunto suizo no fue rival para los de Ancelotti que resolvieron en el primer tiempo a ritmo de Modrid pero que dieron muestra de debilidad en la segunda mitad. 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

REAL MADRID: Casillas; Nacho, Pepe, Ramos (Varane, min. 66), Marcelo; Kroos, Modric (Illarramendi, min. 73), James; Bale, Cristiano Ronaldo y Benzema (Chicharito, min.82).

 

BASILEA: Vaclík; Samuel (Kakitani, min.64), Schär, Suchy, Xhaka, Safari; Zuffi, Frei (Delgado, min.83), Elneny, González y Streller (Embolo, min. 73).

 

GOLES

   1-0, minuto 14, Suchy en propia puerta.

   2-0, minuto 30, Bale.

   3-0, minuto 31, Cristiano Ronaldo.

   4-0, minuto 37, James.

   4-1, minuto 38, González.

   5-1, minuto 79, Benzema.

 

ÁRBITRO: Damir Skomina (SLO). Amonestó a Pepe (min.85) por parte del Real Madrid; y a Elneny (min.55), Samuel (min.60) y Xhaka (min.91) por parte del Basilea.

 

ESTADIO: Santiago Bernabéu.

El Real Madrid se impuso este martes al Basilea suizo (5-1) en su estreno en la defensa del título de la Liga de Campeones, en un partido que dejó sentenciado en la primera parte y que sirvió para zanjar la mala racha de resultados tras las dos derrotas consecutivas en la Liga BBVA ante la Real Sociedad y el Atlético de Madrid, pero que no sirvió para calmar los ánimos de una afición que siguió con el punto de mira de sus silbidos puesto en Iker Casillas.

 

Empezó el Real Madrid espeso, lento en la circulación y con dificultades para penetrar en la zaga helvética. Buscando las incorporaciones de Nacho -titular este martes en detrimento de Arbeloa- y Marcelo por banda, pero sin dar sensación de peligro. Sin embargo, al cuarto de hora, ese esquema de juego dio pie al primer gol del partido cuando en una penetración del el canterano madridista, su centro dio en Suchy, que mandó la pelota a su propia portería.

 

El primer gol tranquilizó al conjunto de Carlo Ancelotti, que empezó a mejorar paulatinamente en su juego, de la mano de un Luka Modric que se hizo amo y señor del partido para alivio del equipo madridista y deleite del público presente en el Bernabéu. Como ante el Atlético, el actual campeón de Europa volvió a realizar una gran segunda mitad del primer tiempo. La diferencia este martes fue que también sentenció el partido.

 

El croata sacó su catálogo de recursos futbolísticos con dos 'flashes' que sentenciaron el partido. En el 2-0 dio cuenta de su excelente toque con el exterior para dejar solo a Bale ante Vaclik, al cual el galés le hizo un autopase de sombrero para acabar empujando en la línea. En el 3-0, Modric esperó al momento preciso para abrir en banda, también con el exterior, a Bale, que dio un pase atrás que Cristiano Ronaldo convirtió en el tercero en boca de gol.

 

Fue el gol número 68 del portugués en la Liga de Campeones, situación que le deja a tres del récord histórico de otro madridista, Raúl González Blanco. Sin casi solución de continuidad, llegó el cuarto. En una contra a las que tiene acostumbrado el Real Madrid al mundo en los últimos años y en la que intervinieron James, Benzema y Cristiano y que rubricó en gol el colombiano.

 

El Basilea, como ya indicó Paulo Sousa en la rueda de prensa previa al choque, no quería renunciar a tener importancia en el juego. Con un esquema 3-4-3 en fase ofensiva -que se convertía en 4-4-1-1 en la defensiva-, los suizos intentaban elaborar el juego para tratar de llegar al área de Iker Casillas.

 

APLAUSOS Y PITOS A CASILLAS

 

Los suizos tuvieron una clara justo después del primer gol madridista en las botas de Streller y encontraron su gol ya con el 4-0 imperante en el marcador, en una acción rápida que acabó con González ganando la espalda de Sergio Ramos y cruzando la pelota ante la salida de Iker Casillas. Un tanto que sirvió para que la ruidosa afición suiza presente en el Bernabéu tuviera su momento de gloria.

 

A pesar de no tener culpa en el gol, el capitán madridista fue, como en el derbi, foco de las iras de una parte de la afición, que le silbó en cada acción en la que participó desde el minuto 2, cuando entró en contacto con el balón por primera vez. En contrapunto, otra parte del Bernabéu le aplaudió. Dos bandos de una afición dividida cuatro meses después de conquistar la décima Copa de Europa.

 

Los decibelios del 'sonido de viento' hacia el mostoleño disminuyeron en la segunda parte e incluso el capitán se ganó una ovación generalizada una vez que paró un mano a mano con el autor del gol suizo. Pudieron poner algo de pimienta los centroeuropeos al partido de no encontrarse Schar con la madera en un disparo lejano.

 

Por lo demás, el Real Madrid no puso demasiado empeño en buscar la 'manita', pero la acabó encontrando de la mano de Karim Benzema, que se reencontró con el gol después de cerrar con un latigazo desde la frontal una gran pared repleta de calidad con Cristiano Ronaldo. A pesar del tanto, no evitó los silbidos de parte de la afición cuando fue sustituido por 'Chicharito' Hernández.

 

Ese gol resume el estado de ánimo de un equipo y de su afición. A pesar de jugar este martes con la vitola de campeón de Europa y de conquistar la Supercopa de Europa en verano, el público madridista no está contento. Mientras tanto, el equipo blanco sumó su primera victoria en el camino a conseguir lo que nadie ha logrado en la historia: repetir título en la 'Champions League'.