El Real Madrid resuelve sin brillo

Di María y Cristiano dan el triunfo a los blancos ante un Málaga con un Caballero sobresaliente 

 

FICHA TÉCNICA

 

  --RESULTADO: REAL MADRID, 2 - MÁLAGA, 0 (0-0, al descanso).

 

   REAL MADRID: Diego López; Marcelo, Pepe, Ramos, Carvajal; Khedira, Illarramendi, Isco (Modric, min.72), Di María (Jesé, min.80), Cristiano Ronaldo y Morata (Bale, min.75).

 

   MÁLAGA: Caballero; Gámez, Weligton, Antunes (Darder, min.76), Sergio Sánchez; Camacho, Tissone, Samuel (Anderson. Min.69), Eliseu, Portillo (Santa Cruz, min.76) y El Hamdaoui.

 

 

GOLES

 

   1 - 0, min.46, Di María.

   2 - 0, min.90, Cristiano Ronaldo, de penalti.

 

   --ÁRBITRO: Ayza Gámez (C.Valenciano). Amonestó a Antunes (min.12), Sergio Sánchez (min.79) y Eliseu (min.81) en el Málaga.

 

   --ESTADIO: Santiago Bernabéu.

 

   --INCIDENCIAS: El equipo de baloncesto, encabezado por su capitán Felipe Reyes, brindó los títulos de Liga y Supercopa al Santiago Bernabéu. Todos los jugadores portaron brazaletes rosas con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama.

 

El Real Madrid resolvió su compromiso ante el Málaga, perteneciente a la novena jornada de la Liga BBVA, gracias a los goles de Ángel di María y Cristiano Ronaldo, éste último de penalti, y cogió aire antes de afrontar la primera semana de enjundia de la temporada con Juventus y Barça, en el horizonte.

 

   Sin la brillantez que se le presupone al conjunto de Ancelotti, un centro chut de Di María y un penalti más que dudoso sobre Bale, transformado por Cristiano, sirvieron para tumbar a un Málaga que pudo haber sacado más rédito de su visita al Bernabéu. Caballero, de categoría 'cum laude', libró a los boquerones de un castigo mayor.

 

   Poco ofreció el conjunto blanco en la primera mitad, diferenciada por la rabia de Morata, el más activo en los últimos metros, y por el acierto de Carvajal, práctico en tareas defensivas y resolutivo en la asociación con Di Maria. Sin embargo, el equipo de Ancelotti no terminó de encontrar el camino del gol ante un Málaga que se defendió con mucho criterio.

 

   Los de Schuster pronto perdieron la efervescencia del comienzo, situación que apenas duró los compases iniciales. Al lanzamiento de Jesús Gámez contestó Cristiano con un zapatazo a la cruceta. Acto seguido, el portugués erraba en un mano a mano que pudo haber cambiado el signo de un partido que careció de alternativas.

 

   Ahí se mueve el Madrid, en la eterna duda de ser protagonista o esperar a la presa. De momento, ni una cosa ni la otra. Con un fútbol estático, algo que criticó el técnico italiano en la previa, las mejores ocasiones estuvieron en botas de Morata, quién falló las mismas que falla Benzema, pero con la diferencia de dejarse el alma en cada balón.

 

   El canterano, que llegaba a la cita tras una semana goleadora con la Sub-21, fue uno de los más destacados en el primer acto, donde Isco -más intermitente que de costumbre-- apenas apareció en segunda línea. Como toque de atención, y prueba de que el Madrid es un gigante con los pies de barro, Eliseu pudo haber marcado el primero en el 42.

 

   No pasó y los blancos mejoraron su versión nada más iniciar la segunda mitad. Un centro de Di María, cuyo destinatario era Cristiano, terminó confundiendo a Caballero y se convirtió en el primero de la tarde en Chamartín. Casi sin quererlo, los de Ancelotti cobraban ventaja en una acción aislada.

 

   La intensidad había mejorado y fruto de ello llegaron las mejores ocasiones del Real Madrid. Morata, aclamado por el Bernabéu, lo intentó de todas las maneras, aunque finalmente se fuese sin ver portería. Además, el sensacional encuentro de Caballero, que sigue haciendo méritos para la albiceleste, privó que el marcador aumentase en favor de los de casa.

 

MARCELO MEJORA EL EQUIPO.

 

   La presencia de Marcelo, más discreto en la primera parte, dio a los blancos la mordiente que tanto se echaba en falta. Cristiano, que no tuvo su día, se topó hasta en tres ocasiones con Caballero y Jesé, que tuvo diez minutos, también fue incapaz de poner en apuros al ex cancerbero del Elche.

 

   La insistencia blanca terminó por tener premio. Una cabalgada de Bale, cuya protrusión no le impidió disfrutar de un insípido cuarto de hora, terminó en un penalti que Cristiano no desaprovechó. Anderson apareció entre medias con un disparo lejano que casi sorprende a Diego López, pero la victoria ya era un hecho para un Real Madrid que sigue transmitiendo muy poco.