El Real Madrid despierta a tiempo

El Real Madrid remontó un nuevo encuentro en el Santiago Bernabéu (3-1), basado en su demoledora pegada en una tarde de poco fútbol, para mantener el liderato firmando pleno de triunfos de local, ante un Sporting que se marchó enfadado por decisiones arbitrales.
efe / MADRID

Se agarra el Real Madrid a la épica en el Bernabéu, alejado del fútbol vistoso de otros duelos, para dar la vuelta a un nuevo partido y transformar en aplausos los silbidos de su afición, con los que castigó la desmotivación de una primera parte para el olvido.

Nació frío el encuentro y los mil intentos de Cristiano por cambiar la dinámica no tuvieron éxito de inicio. Su hambre de ganar se transforma en gestos de reproches a sus compañeros, cuando no leen un pase o no aciertan en una acción. Debe modificarlo el portugués. El ligero dominio local no encontró remate. Un cabezazo desviado de Higuaín, un disparo a las nubes de Granero y el remate de más peligro, de nuevo del Pipita que chutó cruzado en carrera fueron los avisos blancos.

El Sporting aguantó el juego de bajas pulsaciones madridista. No se descompuso en ningún momento y sustentado en la calidad de Rivera, asociado con el trabajo incansable de Diego Castro. Un error defensivo, al tirar mal el fuero de juego, plantó solo a un ex madridista como David Barral ante Casillas. Escorado, no dudó. La alegría duró poco. En la siguiente acción, nada más sacar de centro, Cristiano provocó una falta. La chutó con su potencia habitual, Juan Pablo despejó como pudo, y el balón muerto lo envió a la red Van der Vaart. El control de balón, con las manos junto al cuerpo, pero ayudándose de ellas para acomodar el esférico.

No se habían levantado del golpe, cuando dos minutos después, en plena avalancha blanca, Cristiano remataba un córner con un salto descomunal y Xabi Alonso, solo en el segundo palo, remachaba a la red el tanto que volteaba el marcador. Ciento veinte segundos cambiaban el rumbo de un partido. El Sporting dejó espacios e Higuaín, a la contra, y con un zurdazo ajustado cerró el marcador.