El que golpeó primero se llevó el título de LF en las últimas siete temporadas

Silvia Domínguez, Alana Beard, Astou Ndour y Vanessa Gidden celebran la victoria

Desde que la final de la LF se disputa a tres partidos solo en una ocasión ha habido que jugar todos y en las últimas siete temporadas siempre se llevó el título el que ganó el primer partido.

La importancia de ganar el primer partido de una final de la Liga Femenina tal y como hizo este miércoles Perfumerías Avenida queda clara si se observa lo que ha sucedido en las últimas ocho temporadas, desde que el título se dirime a tres partidos.

 

Desde la temporada 2007-2008 solo en una ocasión ha sido necesario agotar los tres encuentros, precisamente aquella temporada cuando Avenida ganó en la Fonteta a Ros 71-78, pero después cedió en Würzburg 69-78 y se acabó rindiendo de nuevo en Valencia 72-56, y desde entonces todos los campeones se han decidido en dos encuentros por lo que ganar el primero ha sido determinante.

 

En todas las ediciones desde que la final es al mejor de tres uno de los protagonistas ha sido Perfumerías Avenida que solo pudo alzarse con el título de campeón en una de ellas ante Rivas, en la temporada 2010-2011 después de ganar en Würzburg por 69-65 y sentenciar la final en el Cerro del Telégrafo 60-66.

 

Las dos campañas más recientes, Perfumerías Avenida dejó escapar el factor cancha que tenía a su favor tras ceder ante Girona en la 2014-2015 por 70-85, y ante Rivas en la 2013-2014 por 47-61. En el segundo partido de la serie Girona (72-54) y Rivas (62-59) sentenciaron la final a su favor. 

 

Ros Casares ganó el título en las cuatro campañas restantes durante estos años (2012-13, 2011-12, 2009-10 y 2008-09) siempre ante Avenida y siempre después de haber amarrado el primer partido. 

 

Por todo ello la remontada ante Girona, que llegó a ganar por quince puntos en el tercer cuarto este miércoles, es tan importante. Llegar a Fontajau con 1-0 a favor libera al equipo de cierta presión porque hay en todo caso una tercera oportunidad en casa, aunque en la mente de todas está el que la tradición se cumpla y que así el que golpea primero, da el golpe de gracia.