El puente Enrique Estevan descubre su primer tramo totalmente restaurado

El tramo más próximo a la margen izquierda está ya terminado: la estructura metálica ha sido completamente restaurada y pintada. También se ha renovado la acera. El segundo arco está también listo y los trabajos previstos avanzan hacia su conclusión.

Por la margen izquierda comenzó hace más de cien años la construcción del puente Enrique Estevan y por el mismo lado ha empezado su renovación, que ya deja ver sus primeros resultados. De hecho, esta misma semana la empresa que realiza la rehabilitación determinada por el centenario del puente, que se cumplió en octubre de 2013, ha destapado el primer tramo ya totalmente restaurado.

 

El puente de acero presenta el aspecto que se ve en las fotografías de este artículo y que son explícitas gracias a que se ha retirado la malla que ha protegido hasta ahora los primeros arcos. Este jueves la empresa que realiza las obras ha destapado el primer arco de la margen izquierda y ha dejado a la vista una imagen totalmente revitalizada. Este primer tramo, los más de 40 metros entre cada uno de los seis arcos del puente, ha sido restaurado en su totalidad. Por un lado, se ha eliminado el óxido de la estructura metálica característica del puente y también se ha saneado la corrosión que asomaba en algunos de sus elementos; además, se ha procedido a limpiar los sillares de piedra de los pilares y también se ha aplicado una pintura protectora.

 

Arco más próximo a la margen derecha, todavía sin intervenir.

 

La diferencia entre el arco ya terminado y su 'hermano' de la margen derecha, la más próxima al centro urbano, sobre el que todavía no se ha empezado a trabajar, es evidente: el primero no tiene rastro de óxido y su pintura es nueva. También parece terminado el segundo arco, aunque el jueves no se había destapado. Y el trabajo en el primer tramo se ha rematado con la restauración y pintura de las barandillas y la nueva acera sobre el tablero de puente.

 

Las obras empezaron el pasado junio después de que el Ayuntamiento de Salamanca adjudicara el contrato de restauración a Ferrovial Agromán por unos 600.000 euros, menos de  lo inicialmente presupuestado. El plazo de ejecución de las obras es de ocho meses y, dada la complejidad de los trabajos, que se están haciendo con el máximo detalle, su avance es satisfactorio.

 

Cuando se inició el proyecto, un estudio sobre el estado del puente reveló que se encontraba en buenas condiciones pese a sus cien años y su intenso uso, soportando tráfico desde su primer día; solo se detectaro problemas de corrosión en su característica estructura metálica, por lo que se contempla el cambio de algunas piezas de su entramado. El puente, que está a la espera de la declaración BIC (el expediente ya se ha incoado desde septiembre), puede saludar su nueva condición de bien de interés cultural totalmente restaurado.