El público respalda las escenas de ‘Una Brecha en la Frontera’

Dentro del programa de actos que Ciudad Rodrigo está acogiendo durante este 2010 con motivo de la conmemoración del Bicentenario de la Guerra de la Independencia, el que más éxito está teniendo entre mirobrigenses y forasteros es la representación teatral Bienvenidos a la realidad. Una brecha en la frontera.
Mondrián / David Rodríguez

Se trata de un montaje de calle itinerante, dirigido por Denis Rafter, representado la mayor parte de los fines de semana de la época estival. En el día de ayer hubo una nueva oportunidad para disfrutar de la obra, en lo que es la penúltima ocasión para verla por el momento. Una vez más las calles de Miróbriga acogieron los nueve cuadros o escenas en las que está dividida la obra, todas ellas con el hilo argumental de la conquista de la ciudad por parte de los franceses. Aunque viéndola completa se adquiere un mayor contexto, su formato permite ver los cuadros de forma individualizada comprendiendo la narración.

Descripción
La obra arranca el patio grande del palacio de Los Águila, con los cuadros de Hermanos de Sangre y La extraña familia, mientras que en el patio noble se presenta Mueran los traidores. De ahí la obra sale a la calle. La anexa plaza de Dámaso Ledesma, acoge el cuadro dedicado a Andrés Pérez de Herrasti, gobernador de Ciudad Rodrigo en 1812. Otro de los protagonistas de la contienda, Julián Sánchez El Charro entra en acción en la siguiente escena, a las puertas del Ayuntamiento. De ahí se pasa a los exteriores del Palacio Episcopal, con la escena Hazañas de unos lanceros, para después introducirse en el propio Palacio. En su patio se representan los últimos días de resistencia de la ciudad frente a las tropas napoleónicas, en La taberna del pueblo.

Como aparte en la narración del drama, la plaza de San Salvador tiene la escena más cómica, La patrulla perdida, con un grupo de soldados franceses torpes y perdidos, que han provocado las carcajadas del público en todas las representaciones. Y el cierre de la obra tiene lugar en la brecha de la muralla, por donde entraron los franceses en la ciudad, con el cuadro La letanía de las guerras.

Se trata de una escena muy intensa, donde se refleja el último día de resistencia de la ciudad frente a los franceses. Eso sí, se acaba con un mensaje de esperanza hacia el final de las guerras.

En total, la obra dura unas dos horas y media, y a pesar del intenso calor de la mayoría de días en los que se ha representado, no ha sido óbice para el gran seguimiento por parte del público, aunque ha provocado algún desmayo entre los espectadores. El calor también ha obligado a un esfuerzo extra por parte de los seis actores, que dan vida al total de 42 personajes que van entrando en escena. Como acompañamiento de las escenas, un violinista va creando los diferentes ambientes.