El proyecto Ceiba recibe el Premio Especial Solidaridad de Cruz Roja

Se desarrolla en el colegio Marista Champagnat.

El alumnado del proyecto Ceiba, del colegio Marista Champagnat, ha sido distinguido con el Premio Especial Solidaridad 2014 en la XIX Edición de los Premios Solidaridad de Cruz Roja Salamanca. La entrega de premios tuvo lugar el viernes, 30, en el auditorio Fonseca y estuvo presentada por la periodista Rosa María Calaf. El centro Marista estaba nominado además al Premio a la Solidaridad Colectiva por la iniciativa solidaria de la Navimarcha, que este curso ha cumplido su 25 aniversario. Los hermanos Carmina, Manuela y Antonio Romo, muy vinculados al centro, también fueron nominados al Premio a la Solidaridad en Familia. De hecho, Carmina Romo es una de las promotoras del proyecto Ceiba.

 

El proyecto Ceiba es un grupo de apoyo escolar a hijos de inmigrantes. Además supone un despertar al voluntariado para alumnos de 4º de ESO y Bachillerato, pero también para profesores del centro, jóvenes universitarios y madres. Todos los voluntarios dedican los sábados por la mañana al proyecto, del que son parte fundamental.

 

El nombre de Ceiba proviene de un árbol cuyas ramas se abren extensamente, del mismo modo que la asociación extiende sus brazos para acoger a todos los chicos y chicas que puedan tener dificultades en sus estudios.

 

El proyecto comienza en el curso escolar 1996-1997 y desde entonces se ha apoyado a multitud de niños del barrio de Puente Ladrillo, todos miembros de la Asociación Ahispan (Asociación de Inmigrantes Hispanoamericanos). Los chicos reciben formación a todos los niveles, desde Infantil a Bachiller o incluso Módulos de Formación Profesional. El método de trabajo es personalizado y ameno, centrando especial atención en la motivación al estudio, las técnicas de aprendizaje o el desarrollo de la atención o la memoria, factores muy importantes para ayudarles a alcanzar el éxito escolar.

 

En la reuniones de los voluntarios con los jóvenes se trabajan todas las materias que precise, aunque se hace especial hincapié en algunas que les suponen una mayor dificultad, como lengua, matemáticas o inglés. El final de la mañana es más distendido y se dedica a talleres que favorecen el desarrollo de otras competencias, por ejemplo teatro, guitarra, relajación y pilates, “alas para viajar” (programa de lectura) o juegos de mesa.

 

Sin embargo Ceiba no se limita a una mera labor pedagógica. Se ha creado un vínculo muy fuerte con los niños y sus familias, por eso se organizan encuentros trimestrales y acampadas o excursiones en vacaciones y fines de semana.

 

Esto son solo unas pequeñas pinceladas del colorido cuadro que supone la labor de Ceiba, un grupo unido por el amor a los niños y a la educación, un colectivo en el que todos dan y reciben, una familia en la que todos crecen.

 

Este proyecto es un ejemplo más de la importancia que el colegio Marista Champagnat otorga a la solidaridad en su labor educativa. El trabajo en equipo, el respeto a los demás o la  empatía son pilares fundamentales de la educación marista, que pretende ir más allá de las formas de docencia que se basan únicamente en la transmisión de conocimientos.