El protocolo contra las pintadas del Ayuntamiento 'hace aguas'

El verraco del Puente Romano, tras ser limpiado.

Las cámaras se muestran inútiles: todas las pintadas de los últimos días han sido en zonas vigiladas y sobre patrimonio único como el verraco del Puente Romano. La "tolerancia cero" de Fernández Mañueco no funciona y la respuesta es lenta.

El protocolo contra las pintadas del Ayuntamiento de Salamanca lleva desde hace unos días en evidencia. A pesar de los esfuerzos del actual equipo de Gobierno, con el alcalde Alfonso Fernández Mañueco a la cabeza como ha recordado en el pleno, la ola de actos vandálicos que se ha producido en los últimos diez días ha demostrado que el sistema es ineficaz porque no ha evitado que estatuas, la sede de un partido, obras de arte y un importante monumento hayan quedado marcados con el spray de los grafiteros. La impunidad con la que los vándalos afean no sólo iconos de la ciudad, sino buena parte del urbanismo, es asombrosa.

 

Lo más grave del asunto es que los hechos se están produciendo en zonas que gozan de una especial vigilancia. En casi todos los puntos donde el patrimonio ha sufrido los últimos ataques están instaladas cámaras cuyo cometido es evitar estas situaciones; por supuesto, no pueden impedir los ataques, pero sí deberían disuadir y ayudar a encontrar a los responsables. 

 

Cuando en 2008 el Ayuntamiento de Salamanca recurrió por primera vez a cámaras para proteger enclaves que habían sido anteriormente afectados por actos vandálicos y en los que se encuentran monumentos patrimoniales de la localidad, se autorizó la instalación de 16 de las 35 prospuestas. Específicamente, se pusieron en Plaza Mayor, plaza Poeta Iglesias, Fonseca, Campo de San Francisco, plaza de Las Agustinas y palacio de Monterrey, Rúa Mayor y calle Compañía, Patio de Escuelas, plaza de Anaya, plaza de San Esteban, Puente Romano, calle San Gregorio, paseo del Progeso y plaza de San Román.

 

Pues bien, en los últimos días se han producido agresiones en lugares que se suponen vigilados. Se ha registrado una pintada sobre el Verraco del Puente Romano, donde hay cámara; otra en una obra de la exposición de Henry Moore en la Plaza de Anaya, donde hay cámara; en la sede del PSOE, próxima a Fonseca, donde también hay cámara; además, en la estatua de Rafael Farina, donde hay varias cámaras de acceso a zonas peatonales y donde están también las cámaras del futuro sistema de control de tráfico; y en la estatua de Pepe Ledesma. Todos estos lugares están, además, en el casco histórico, zona de protección especial.

 

A finales de 2013, el alcalde Alfonso Fernández Mañueco anunció el endurecimiento de las multas contra las pintadas como parte de un plan de "tolerancia cero" con los grafitis. Se aprobó en febrero de 2014 con un cambio en la ordenanza de limpieza viaria. Se estableció que las pintadas en Bienes declarados de Interés Cultural y edificios catalogados conllevarían una infracción muy grave y multa de hasta 3.000 euros, el doble que la actualidad; el resto estarían consideradas como sanciones graves con multas de hasta 1.500 euros. También se prometió un protocolo de limpieza gratuito.

 

 

RESPUESTA DUDOSA

 

Sin embargo, la respuesta que se está dando no parece la más adecuada. La pintada ofensiva de la sede del PSOE la limpió el propio partido, aunque podía haberse dirigido al Ayuntamiento. Las estatuas de Farina y Ledesma permanecen con las indignas trazas del spray a día de hoy. Según el equipo de Gobierno, se ha recabado la ayuda de una escuela de arte y de los escultores que las hicieron para llevar a cabo de manera correcta los trabajos de limpieza.

 

Lo curioso es que no se ha hecho con la pintada en el verraco del Puente Romano, de un valor patrimonial infinitamente mayor: es prerromano y goza de una protección mayor. A pesar de ello, el punto rojo con el que apareció a finales de abril se ha borrado sin dilación pese a que, por su nivel de protección, las actuaciones sobre la pieza están totalmente restringidas.

 

 

MÁS PREVENCIÓN Y VIGILANCIA

 

Ante esta situación, el PSOE ya ha pedido más prevención y reforzar el servicio de limpieza no sólo en los elementos patrimoniales, sino en la ciudad, que es presa de numerosas pintadas. "El vandalismo es algo que en una ciudad monumental como Salamanca no podemos permitirnos", ha dicho Mateos, que ha pedido "profundizar en los mecanismos de prevención". "Todo esfuerzo es poco y pediremos que se refuerce el servicio de limpieza o la vigilancia con cámaras, pero sin prevención sirve de poco", ha dicho.

 

Tampoco se han producido muchas actuaciones contra grafiteros ilegales desde que en 2014 el alcalde anunció que se ponía al frente del asunto y que reforzaba el sistema. En diciembre de 2015 se detuvo a dos conocidos grafiteros, a los que sorprendió cuando efectuaban varias pintadas en la calle Perú y alrededores. Y también se han anunciado acciones legales contra el conocido grafitero “MEAS” por diferentes pintadas realizadas en espacios públicos tras una sentencia en 2014.

Noticias relacionadas