El Procurador del Común da la razón a los vecinos de la calle San Pelayo de Ciudad Rodrigo

Calle de San Pelayo en Ciudad Rodrigo. (Foto: Vecino de San Pelayo).

El estacionamiento de vehículos en un solo lado de la calle San Pelayo, dejaría una calzada libre, en el mejor de los casos, de 2,77 metros, anchura considerablemente inferior a los 3 exigios por la propia ordenanza General de Tráfico de Ciudad Rodrigo y por el Reglamento General de Circulación.

El Procurador del Común ha dado la razón a los vecinos de la calle San Pelayo de Ciudad Rodrigo ante la queja establecida por la permisión del estacionamiento de vehículos por parte del Ayuntamiento del municipio. 

 

 

La Ordenanza General de Tráfico de Ciudad Rodrigo, en su artículo 13.10 y con el mismo contenido que el Reglamento General de Circulación, prohíbe el estacionamiento “...cuando la distancia entre el vehículo y el borde opuesto de la calzada o una marca longitudinal sobre la misma que indique prohibición de atravesarla sea inferior a tres metros o, en cualquier caso, cuando no permita el paso de otros vehículos”.

 

EL DETALLE: 

 

La calle no cumpliría con la normativa, aunque todos los coches del municipio fueran del tamaño de un Renault Clio. 

 

La calle San Pelayo, según el informe de la Policía Local, cuenta con una anchura de calzada que oscila entre los 4,40 metros y 4,50 metros. Un vehículo tiene una anchura aproximada que oscila desde 1,73 metros en el segmento A ( ej. Renault Clio), hasta 1,87 metros en el segmento E (ej. Audi A6). Ambas mediciones deben de tenerse en cuenta como mera referencia de vehículos de los segmentos más frecuentes. Así, el estacionamiento de vehículos en un solo lado de la calle, dejaría una calzada libre, en el mejor de los casos, de 2,77 metros, anchura considerablemente inferior a los 3 exigios por el Reglamento General de Circulación y Ordenanza General de Tráfico de Ciudad Rodrigo.

 

La resolución del Procurador del Común determina que el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo adopte el acuerdo de prohibir el estacionamiento de vehículos en ambos lados de la calzada de la calle San Pelayo de Ciudad Rodrigo, procediendo, en su consecuencia, a señalizar dicha prohibición de la forma que técnicamente proceda.

 

El Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo antes de dejar pasar el plazo de 2 meses para decidir si acata o no la resolución del Procurador del Común convocó con los vecinos de la calle San Pelayo para tratar el tema. 
 
 
El alcalde, Juan Tomás Muñoz, decidió 'tomar el toro por los cuernos' y marcó en el calendario una reunión pública con todos los vecinos de la calle para tratar el asunto del aparcamiento. "Los vecinos, de forma prácticamente unánime acordaron mantenerlo como está. Ningún vecino, presente en la reunión, estaba de acuerdo con dicha resolución", según ha declarado el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo a TRIBUNA.