El premio Encina Charra 2016 se otorgará a Isabel Ramos González

La 'tocaera' Isabel Ramos González de Peñaparda

Isabel Ramos González es la última intérprete tradicional del pandero de Peñaparda. Su madre Eugenia González Mateos y su abuela Gregoria Mateos ya fueron relevantes “Tocaeras”

La “Encina Charra 2016” se le otorga a Isabel Ramos González, última intérprete tradicional del pandero de Peñaparda. Su madre Eugenia González Mateos y su abuela Gregoria Mateos ya fueron relevantes “Tocaeras”, que es como se denomina en este pueblo a las tañedoras del pandero.

 

Isabel es una de las responsables de que se mantenga vigente en la actualidad el pandero cuadrado de Peñaparda con su conjunto de ritmos, canciones, bailes y trajes, dado que sus conocimientos los ha transmitido, siempre de forma desinteresada, a muchas niñas y jóvenes de este pueblo; además de difundirlos en multitud de fiestas y festivales de folclore de Portugal y Castilla y León.

 

El Pandero cuadrado de Peñaparda es un importante tesoro de la organología que se ha conservado en el tiempo, quizás de forma milagrosa y solamente en esta localidad. Se tañe de forma muy original combinando los diferentes golpes, con una baqueta por la parte derecha y con la palma y dedos de la mano izquierda por el revés, para acompañar las canciones que entona la propia intérprete.

 

Antiguamente en Peñaparda, casi todas las mujeres tocaban el pandero en reuniones de vecinos que se formaban en pequeñas fiestas familiares o de amigos, matanzas, recolecciones, descansos o tertulias. Pero pocas eran los solicitadas por los mejores bailadores para que marcaran buen ritmo en los bailes “sin perderse”, entre ellas estaba “La Isabelita” y su madre Eugenia.

 

En la tradición el pandero cuadrado ha sido un instrumento exclusivo de mujeres, con la concesión del Premio Encina Charra 2016 se quiere ensalzar la importante labor generalizada de la mujer en la música tradicional salmantina, y en particular a su Tocaera Isabel Ramos González y si cabe, supone un acto de justicia más aún, cuando de treinta y seis Encinas Charras que se han concedido a la fecha, solamente cuatro hayan sido a mujeres.