El pregón del ‘señor Pepe’ y el chupinazo dan el pistoletazo de salida a las fiestas

Acto. Más de 2.000 personas se dieron cita en la Plaza Mayor para escuchar al emocionado pregonero y ver la imposición de bandas al míster y la reina
NEREA GONZÁLEZ

Al grito de “!Pepe, Pepe!” se asomaba José Manuel Sánchez Hernández, el ‘señor Pepe’, al balcón del Ayuntamiento para dirigirse a todos sus convecinos. El que un día fuera juez de paz, concejal y alcalde de Santa Marta fue el elegido por el Consistorio para ofrecer el pregón de estas Fiestas 2010 marcando, junto con el chupinazo, el inicio oficial de las celebraciones.

Más de 2.000 personas se apretaban, mientras tanto, en la Plaza Mayor y sus proximidades. Desde que a las 20 horas comenzasen a congregarse las peñas en el ágora principal de la localidad, las camisetas de colores se adueñaron del ambiente en las calles y ni el pregón ni la imposición de bandas a la corte de honor pudieron hacerle sombra en protagonismo a los que verdaderamente son los reyes de estas fiestas: los santamartinos. A pesar de tratarse de un acto formal y tradicional, año a año, presentaciones y discursos apenas logran imponerse a las ganas de fiesta acumuladas de los peñistas y de todos los vecinos de Santa Marta en general.

El señor Pepe también lo tenía claro y había preparado un discurso corto que pronunció con emoción porque aunque no sea natural de Santa Marta, se siente como un hijo más de la localidad en la que ha vivido con su familia durante años mientras dedicaba su trabajo como juez de paz y miembro del Ayuntamiento al servicio de todos sus convecinos.

Aunque su voz apenas pudiera levantarse sobre el clamor de la Plaza, José Manuel Sánchez quiso dejar claro su afecto y respeto por todos los santamartinos: “Santa Marta no tiene grandes monumentos ni paisajes, lo que la ha convertido en uno de los municipios más importantes de la provincia sois todos y cada uno de vosotros que habéis venido a hacer de Santa Marta lo que es hoy, un pueblo joven, entusiasta y trabajador”.

Al finalizar el discurso, el alcalde, Javier Cascante Roy, hizo entrega a José Manuel Sánchez de dos obsequios en nombre del pueblo y del Ayuntamiento: un pin de oro con el escudo de la localidad y un libro de fotografías que recogía las apariciones públicas más importantes de la vida del Señor Pepe como miembro del Consistorio.

El pregón había venido precedido por el acto de colocación de las bandas a la corte de honor de las fiestas. Primero hicieron su aparición en el balcón el míster infantil y su acompañante y la reina infantil con su dama de honor. A continuación le tocó el turno a Daniel Flores, míster de las fiestas, y a sus dos acompañantes. Pero el momento de más emoción se viviría justo después de que las tres damas de honor recogieron su banda con la aparición en el balcón de la reina de las fiestas de este año, Elena Sánchez, que recibía la suya de manos del alcalde.

Con las últimas palabras del ‘señor Pepe’, al grito de “¡Viva Santa Marta!”, llegó el turno del ansiado chupinazo y la plaza estalló en un grito: empezaban las fiestas.